Aunque para muchos la defensa es el punto más débil de la Selección, yo le doy mi voto de confianza a los cuatro que estuvieron contra México. Además, para mañana jugaría con un sistema táctico 4-3-3. Demichelis, el más criticado, debe seguir siendo el último hombre del equipo. Martín conoce mejor que nadie a los delanteros teutones y su experiencia en el fútbol alemán puede ser clave en este cotejo. Otamendi, Burdisso y Heinze completan mi última línea.
En el medio, el despliegue de Jonás puede lastimar por la derecha, mientras que por la izquierda me jugaría por el atrevimiento de Pastore en lugar de Di María. En el centro, el "pulpo" Mascherano está capacitado para neutralizar el juego de Alemania. El tridente Messi-Higuaín-Tevez mete miedo arriba, por lo que el DT Löw será cauteloso y esto puede facilitar el trabajo de las otras líneas argentinas. La concentración será clave, pero tenemos nombres para tomarnos revancha.