Al margen de la investigación administrativa efectuada por el Tribunal de Cuentas en el Siprosa, y que derivó en las multas al ministro Pablo Yedlin y a los funcionarios Alberto Sabaj y Daniel Alvarez Garmendia, LA GACETA reveló el 18 de febrero que la sede social inscripta por la Fundación Salud (Funsal) era un departamento céntrico. Este medio dio cuenta también de que el número de telefóno fijo asignado al inmueble, ubicado en el octavo piso de un edificio de Laprida y Corrientes, figuraba a nombre de Raúl Penna. Este fue funcionario del Ministerio de Salud provincial hasta julio del año pasado. Desde ese mes acompaña al ministro de Salud de la Nación, el vicegobernador (en uso de licencia), Juan Manzur. Cuando LA GACETA le consultó, Penna reconoció que era amigo del presidente de Funsal, el odontólogo Héctor Silva Olivares, y que le facilitó su DNI para que el profesional pudiera gestionar un teléfono fijo (es de nacionalidad chilena).