WASHINGTON.- Legisladores estadounidenses arremetieron ayer contra el presidente ejecutivo de BP, Tony Hayward, en una audiencia cargada de hostilidad en la que lo acusaron de evadir responsabilidades en el peor derrame de petróleo en la historia del país. En su primera comparecencia ante el Congreso desde que estalló la crisis hace 59 días, Hayward, con aspecto cansado, se sentó solo frente a los congresistas, mientras estos descargaban su ira contra el responsable de la catástrofe ambiental que se ha producido a lo largo de la costa estadounidense del Golfo de México.

"Lo más indignante de esta parodia es que podría haber sido evitada", le dijo el demócrata Jan Shakowsky, que calificó el derrame como uno de los actos más vergonzosos por parte de una corporación en la historia de Estados Unidos. "Bajo su liderazgo BP ha asumido los riesgos más extremos", le espetó otro congresista a Hayward, que permaneció impasible durante los 90 minutos de andanadas.

Incidente
Hayward, un geólogo londinense de 53 años que tiene la reputación de hablar abiertamente, mantuvo un discurso breve y bien ensayado, y se negó repetidamente a entrar en detalles respecto de los resultados de las investigaciones sobre el vertido. Asimismo, dijo que no estaba implicado en la toma de decisiones sobre el equipamiento y los métodos utilizados para perforar el pozo, lo que enervó más todavía a los legisladores. En su intervención inicial, Hayward dijo que lamentaba profundamente el derrame, pero una manifestante con las manos pintadas de negro le gritó: "¡Deberías ir a la cárcel, Tony!", antes de ser sacada por la policía.

Actualmente, los ingenieros de BP capturan 20.000 barriles de crudo por día desde el pozo dañado en el fondo del mar. Pero una cantidad tres veces mayor sigue alimentando la marea negra que afecta las costas.

Entre tanto, los inversionistas saludaron el acuerdo entre BP y la Casa Blanca para crear un fondo de U$S 20.000 millones para compensar los reclamos que surjan por el derrame. El acuerdo dio por primera vez un panorama más claro de los potenciales costos del desastre para BP. (Reuters)