LA VEJEZ
El excelente editorial del 16/6 sobre el maltrato y la discriminación de la vejez refleja la triste realidad que nos toca vivir a los viejos argentinos. En reiteradas oportunidades escribí que este gobierno, que se considera el adalid de los derechos humanos, los está violando al no acatar el dictamen de la Corte Suprema de Justicia de la Nación sobre el 82% móvil. Percibimos ingresos de hambre mientras la Anses (cuyos fondos nos pertenecen) es manejada como una financiera sin ningún control: se otorga asistencia económica a discreción y conveniencia política, y se desvían los fondos que son exclusivos para la previsión social. En consecuencia y ante los permanentes reclamos individuales que a diario efectuamos los jubilados, considero que es imprescindible que la Asamblea General de los Derechos Humanos y las organizaciones de jubilados no oficialistas eleven un informe a la Naciones Unidas para que evite que se siga consumando este atropello. "Que la calidad de vida llegue cada vez a más argentinos, ese es el objetivo de la democracia", declaró la jefa de Estado, quien de esta manera salió al cruce de las informaciones que daban cuenta de que la jubilación mínima cubriría sólo la mitad de la canasta básica, según un relevamiento de la Defensoría de la Tercera Edad. No permitamos que se nos sigan tratando como una vulgar estadística. Somos seres humanos y merecemos ser tratados como tales, por todo lo que le entregamos a nuestro bendito país. A la jubilación debemos disfrutarla, no padecerla. Es un derecho que nos asiste a todos los ciudadanos argentinos amparados por la Constitución Nacional.

Federico Yurcovich
adrfyurco@arnet.com.ars

PLAZA BELGRANO
Felicitaciones por el editorial del 15/6 y por la nota periodística del 13/6 en la sección Información General, sobre la plaza Belgrano y que suma expectativas alentadoras; así como al Instituto Belgraniano por su proyecto para hacer de la plaza "una especie de museo a cielo abierto", al que adhiero y apoyo. Urge rescatar este invalorable sitio histórico tan caro a los sentimientos de argentinidad y tan largamente ignorado. Es importantísimo proyectar este espacio para el aprendizaje de nuestra historia regional y nacional de manera significativa y como escenario de recreación cultural.

Emma H. Flores
quillakancha@hotmail.com

EL SESOP Y EL CAPS
El viernes pasado, una amiga me llamó para que la asesorara sobre las licencias por enfermedad porque estaba afiebrada y con mucha tos. Le sugerí que llamara a su domicilio al médico del Sesop. Llamó varias veces y obtuvo siempre la misma respuesta: "bienvenidos al servicio... nuestros horarios de atención son de... tu, tu, tu". ¿Para qué tienen teléfono? ¿Ya no se  dan códigos por vía telefónica? Deberían indicar cómo se saca el código de inasistencia por internet. Hizo el trámite y  se dirigió al CAPS más cercano a su domicilio, en Las Talitas, donde se encontró con la sorpresa de que no había médico. Le dijeron que la doctora no iba porque su hija estaba enferma y el doctor tampoco porque estaba en un congreso. Mi amiga no tuvo más remedio que tomar un remise y terminar en el Centro de Salud donde le otorgaron el certificado para presentar en su trabajo. Entiendo que estos profesionales no podían asistir al CAPS en esos días pero tratándose de un centro de atención primaria y que a cualquier hora puede surgir un imprevisto a cualquier persona, deberían poner a otro profesional en reemplazo de los otros. Lamentable.

Sonia Cabbad
sonia13100@hotmail.com

ERROR TIPOGRAFICO
Quiero agradecer la deferencia de publicar la carta al director "Buenos Modales II". Al respecto, por un error tipográfico, se entiende equivocadamente el concepto del último párrafo que dice: "Gracias, Escuela de Comercio Nº 1, por todo lo que no diste en tus primeros 100 años". Lo que corresponde, es: "Gracias... por todo lo que nos diste". El error cometido también se lo debo a la Escuela de Comercio: aprendí mecanografía al tacto (no veo lo que escribo, y por ahí se me escapa algún error al repasar lo escrito).

Miguel Noguera
miguelnog@yahoo.com.ar

SUICIDIOS JUVENILES
Contención, madurez  soledad, un juego ¿Qué será lo que habrá pasado por la cabeza de estos jóvenes de Rosario de la Frontera para que se quitaran la vida? ¿Cuál será el rol de los padres en las casas? ¿Qué está pasando en los hogares donde muchos de los valores se han perdido?  Ahora juega más la comodidad de "¡Cuídate!", "¡Ya sos bastante grandecito!", o "¡Arréglatelas!", diferente a "¡te acompaño!", "Te paso a buscar", "¿Con quién salís?", "¿Dónde vas?", entre muchos ejemplos olvidados. ¿A cuantos jóvenes nos pasa de no tener alguno de los padres en la casa? La contención, la ayuda, la falta de cariño, de estar pendientes de sus hijos... a pesar de tener 15 o 16 o 18 años, necesitamos de los adultos. ¿Un juego? ¿Una persona que está jugando con niños por la web? No sé, pero lo que sí creo es que los padres deberían preguntarse por qué últimamente sus hijos están necesitando desafiarse, experimentar que pueden dominarlo todo y que nunca les va a pasar nada. "¿Qué fue lo que se perdió en el camino, para que se llegue a semejantes extremos?", se preguntó un especialista, y cuánta exactitud en su pregunta. Dicen que todo tiene solución, menos las muerte; por eso, como joven, como ciudadano, por favor, los chicos que alguna vez pensaron o piensan hacer esta clase de locura, que piensen en las mejores fotografías de la su vida, y dénse cuenta de que después de la lluvia sale el sol y que para todo hay salida. No hay que ser cómodos y escaparles a los problemas, hay que solucionarlos y no siempre la última solución es la mortal, sólo hay que encontrarla. Por favor, tomen conciencia y vuelvan a retomar los valores, más charlas, más consultas, porque antes de pensar, hay que accionar. No nos quedemos atrás.

José Romero Silva
jaromsiljrs@hotmail.com

SONRIA, POR FAVOR
En la medida que avanzan los tiempos, los seres humanos se están olvidando de sonreír. Hoy en día, caminando por nuestra ciudad, sus habitantes van con el ceño fruncido. Las miradas se pierden en el vacío, nadie mira sonriendo; cientos de personas pululan por nuestras calles, absortas en sus propios pensamientos y deseos. Cuando saludan lo hacen sin sonreír. ¿Cuál es el motivo? Es un misterio. Los envuelve a algunos el terrible martirio, acaso de vivir solos; otros que tienen familias, viven con sus angustias. El mundo está cambiando; me pregunto: ¿los amigos en sus conversaciones tampoco tienen motivo para sonreír? Nuestra sociedad debe revertir estas costumbres que no le hacen bien. Volvamos a la risa franca, a la carcajada; sonriamos frente a la adversidad, las angustias los sinsabores. Edifiquemos un mundo mejor, y una familia en todos sus conceptos; lo deben hacer en forma paulatina. Nuestra comunidad, con el paso del tiempo, estará eternamente agradecida.

Jorge Antonio Cháves
Sabin S/N (El Corte)
Yerba Buena-Tucumán

HOMOSEXUALES
No sé cómo, ni quién, ha instalado en el pensamiento de la sociedad la cuestión de las uniones entre homosexuales y el reconocimiento de sus derechos, etcétera. No es un tema acuciante ni de tal importancia que merezca sobreponerse a otros asuntos que sí lo son, tales como la extrema pobreza de una gran parte de la población, la falta de trabajo, la tremenda inseguridad y las angustias que sufren los jubilados, con sus más que menguados ingresos. Creo que el tema debería ser consultado por intermedio de un referendum. Es una cuestión muy delicada y nadie debería quedar sin emitir su opinión. No basta con que unos legisladores a favor y otros en contra digan sus pareceres y voten algo tan poco frecuente. No es una tontería aprobar la unión entre homosexuales y darles derechos especiales. Tampoco basta que comisiones de legisladores anden por las provincias explicando lo que quieren hacer a favor o en contra.

Oscar Pedraza
oscarrogeliopedraza@yahoo.com.ar

Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, encaso contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombrey domicilio del remitente. El portador deberá concurrir con sudocumento de identidad. También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar,  consignando domicilio real y N° de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA se reserva el derecho de publicación.