Los trabajadores autoconvocados de la salud del hospital Padilla concretarán hoy un paro sin asistencia al lugar de trabajo. La drástica medida, anunciaron, se toma en respuesta a las agresiones físicas que sufrieron durante la mañana de ayer, y de las que responsabilizan a una patota que, aseguran, fue enviada por ATSA. El sindicalista Renée Ramírez, en cambio, negó que se haya golpeado a nadie y sostuvo que su gremio acudió al nosocomio para socorrer a afiliados que habían denunciado ser atacados por los manifestantes. Anoche, en la marcha de antorchas, los autoconvocados pidieron la renuncia del ministro de Salud, Pablo Yedlin.