MADRID.- El gobierno español, que conduce José Luis Rodríguez Zapatero (foto), aprobó ayer por decreto la reforma laboral que busca flexibilizar las condiciones de trabajo, en el marco de la serie de medidas implementadas para paliar la profunda crisis económica que vive España. La reforma laboral ya fue rechazada por las dos principales centrales sindicales que el martes convocaron a una huelga general para el próximo 29 de septiembre. El objetivo de la reforma es "reducir la temporalidad excesiva" que existe en España y fomentar los contratos indefinidos, aseguró en rueda de prensa la vicepresidenta primera del gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, tras la reunión del consejo de ministros que la aprobó. Entre otras medidas, busca desalentar los contratos temporales a cambio de reducir los costos de los despidos y los aportes patronales, además de un recorte del gasto público y el congelamiento de salarios estatales. La aprobación por decreto se produce casi una semana después de que fracasase el último intento por pactarla con sindicatos y empresarios y al día siguiente de que los sindicatos fijasen la fecha para la huelga general contra la medida. (Télam)
La reforma laboral es un hecho
España.