"Hasta el día de hoy no puedo entender por qué esa mujer me denunció", dijo Hugo Alfredo Orellana ante el tribunal. Ayer, el ex empleado de la fiscalía VI de Instrucción comenzó a ser juzgado por el delito de exacciones ilegales. Hace seis años, según la imputación, le pidió dinero a la pareja de un detenido para acelerar los trámites de una causa penal.

El 12 de abril de 2004, Verónica Moreno acudió a Tribunales. "Fui a ver cómo estaba la causa de mi marido, y ahí lo conocí a Orellana. Hablamos cuatro o cinco veces. Dijo que todavía se estaba tramitando el pase a la Cámara Penal del expediente, y que para terminar todo necesitaba $ 100 o $ 50", declaró ayer la joven ante los vocales de la sala II, Emilio Herrera Molina, Alberto Piedrabuena y Alfredo Oscar Barrionuevo. Luego, añadió que regresó a su casa para buscar dinero, pero no logró reunirlo. "Fui a la sala a preguntar cuánto debía pagar y una chica me dijo que el trámite no era así. Al rato, me llevaron a hacer la denuncia en la Policía", contó. La joven, tiempo después, retiró la demanda. "No quería perjudicar a nadie. Incluso, no sabía que hoy se hacía el juicio. Vine porque me había llegado la notificación", añadió. Sin embargo, el proceso siguió abierto. El imputado afirmó que fue dejado cesante a fines de ese año por la Corte Suprema de Justicia, a pesar que no tuvo un sumario administrativo. El acusado aceptó someterse a las preguntas de la fiscala de Cámara, Marta Jerez de Rivadeneira. "Un día llegaron la abogada Carolina Pastor con una señora. Yo nunca la había visto antes. Me limité a hablar con la profesional y le dije que debía reponer los bonos profesionales. En aquel momento eran unos $ 40", declaró. Además, aseguró que era la primera vez que tomaba contacto con el expediente. Luego, cuando Jerez de Rivadeneira le remarcó anomalías en los expedientes, Orellana dio nombres de ex compañeros suyos que podrían haber participado de la investigación.

Pastor también declaró como testigo, y dijo que no escuchó pedidos de coima. Hoy, el tribunal escuchará los últimos testigos. Tras esto, está previsto que tengan lugar los alegatos y la sentencia.