WASHINGTON.- A ocho semanas del comienzo de la marea negra en el Golfo de México se acumulan los frentes críticos contra la petrolera BP, que ayer debió suspender momentáneamente la tarea de captura de crudo debido a un pequeño incendio en el barco recolector. Todo ello mientras el presidente Barack Obama finalizaba una visita a la zona, la cuarta desde el accidente que provocó la fuga de petróleo, para luego regresar a Washington. Anoche habló a la nación sobre la crisis. "Vamos a luchar contra este derrame con todo lo que tenemos durante todo el tiempo que sea necesario. Haremos que BP pague por el daño que ha causado", dijo, en un anticipo de lo que será la reunión que mantendrá hoy con directivos de la empresa en la Casa Blanca.

Normas obsoletas
Por lo visto, BP tenía conocimiento mucho antes de la catástrofe de los problemas en la plataforma. Más de una semana antes de la explosión, un trabajador hablaba en un e-mail de un "yacimiento petrolero de pesadilla". Ayer, en el Capitolio, los principales rivales de BP dijeron que la catástrofe pudo haberse evitado si la petrolera británica hubiera seguido las normas de seguridad. Directivos de Chevron, de ExxonMobil, ConocoPhillips y Shell, atacaron duramente a la empresa, representada en la audiencia por el director de BP para Estados Unidos, Lamar McKay. Sin embargo, los congresistas dijeron que todas las compañías tienen planes de emergencia obsoletos hasta el ridículo. Por ejemplo, incluyen planes de protección de las morsas, cuando hace millones de años que no hay morsas en el golfo, dijeron.

Cuesta abajo
Entre tanto, la agencia estadounidense Fitch rebajó ayer en seis niveles la categoría de BP, de "AA" a "BBB", el anteúltimo escalón en el ranking de las inversiones recomendadas. Esto implicará mayores costos para la empresa a la hora de solicitar préstamos o créditos. La marea negra desatada por el accidente de la plataforma "Deepwater Horizon" que operaba en el golfo adquirió dimensiones dramáticas para la empresa. Políticos estadounidenses han exigido que la compañía coloque por lo menos U$S 20.000 millones en un fondo fiduciario a utilizarse para labores de limpieza. La cifra puede adquirir dimensiones exhorbitantes si se tiene en cuenta que, según nuevas estimaciones, fluyen 60.000 barrilles de crudo por día del pozo roto en el fondo del mar, contra cálculos previos de hasta 40.000 barriles. (Reuters-AFP-NA)