El gobernador, José Alperovich, adelantó ayer que el ministro de Salud, Pablo Yedlin, irá a la Legislatura si llega a ser convocado para dar explicaciones por las irregularidades administrativas en su área. Ni lerdos ni perezosos, los parlamentarios de la oposición se tomaron de sus dichos y reclamaron a sus pares del oficialismo que acompañen los proyectos de interpelación que pesan sobre el cuestionado funcionario.
Precisamente, las anomalías detectadas por el Tribunal de Cuentas (TC) en la firma de un convenio con la Fundación Salud (Funsal), que facturó $ 800.000 al Siprosa, alamaron a los opositores. "Estamos de acuerdo, no hay problema; si piden, va a ir porque nosotros no escondemos absolutamente nada", respondió el mandatario ante la pregunta de la prensa.
Haciendo eco de sus palabras, durante la reunión de Labor Parlamentaria entre los presidentes de bloque, los opositores plantearon la necesidad de que el ministro concurra al recinto a dar un informe sobre el caso. O, en su defecto, que acuda a la comisión de Salud a evacuar las dudas de los legisladores. "Es escandaloso que Alperovich no tome cartas en el asunto y que no utilice los mecanismos que tiene a su disposición para que su gestión no quede empañada con otro hecho de corrupción", sostuvo Esteban Jerez (bloque Alberdi).
Junto con Ricardo Bussi (FR), el ex fiscal anticorrupción reclamó a los oficialistas que la Legislatura intervenga ante semejante escándalo. "Hay una infinidad de pedidos para que Yedlin concurra aunque más no sea a la comisión de Salud. Es necesaria una explicación, porque acá lo único que dice el Gobierno es que no se tocó un peso. Y eso no tiene nada que ver, porque el delito se cometió en grado de tentativa; es decir, el delito existe desde el momento en que no hay una voluntad del involucrado en no cometer el hecho. Y Yedlin siempre tuvo la voluntad de cometer el hecho, que no se consumó por la intervención del Tribunal de Cuentas", afirmó Jerez.
Respaldo pleno
Pese a la pretensión de los referentes opositores, nada hace presagiar que el oficialismo vaya a aceptar que el ministro de Salud concurra a la Cámara. De hecho, así lo dio a entender el presidente subrogante, Regino Amado.
"Están actuando las instituciones, en este caso el Tribunal de Cuentas. El ministro tendrá que cumplir y acatar lo que dispuso. Considero que Yedlin es una excelente persona y un mejor profesional. Lo que le pasó fue un error, propio de la velocidad y del trajín que impone la gestión", consideró.
Por su parte, el legislador José Orellana ponderó la gestión de Yedlin y aclaró que la comisión de Salud, en la que actúa como secretario, no es el ámbito ideal para que se disipen las dudas administrativas originadas por el caso Funsal. "En lo personal reconozco su calidad humana y profesional, y confío plenamente en que sus acciones tuvieron buenas intenciones. Si queda algo pendiente, el mejor testimonio lo dará el tiempo. De todas formas, en la comisión vemos las cuestiones de política sanitaria; las objeciones pasarían a la órbita de otra comisión, que entienda de técnica jurídica y contable", advirtió.