En las naciones desarrolladas, sus habitantes suelen hacer las leyes para cumplirlas. En algunas subdesarrolladas, quebrantar, violar un precepto, ley o estatuto, pareciera ser una de las prácticas más frecuentes, como sucede en nuestro país y en especial en Tucumán. El miércoles se recordó el Día Nacional de la Seguridad Vial.
Pese a que hubo a nivel nacional un leve descenso de víctimas mortales, posiblemente por el endurecimiento de la Ley Nacional de Tránsito, de acuerdo con estadísticas recientes, fueron 7.885 los fallecidos en 2009 en accidentes viales. De esa cifra, 243 se registraron en Tucumán. Por día, murieron 22 personas en el país. El objetivo de la Agencia Nacional de Seguridad Vial es lograr que en 2014 la cifra de muertos descienda a 3.770 por año.
Según un informe del Centro de Experimentación y Seguridad Vial difundido ayer, la mayoría de los accidentes viales se produce por la invasión de carril (37%), las imprudencias (maniobras abruptas, falta de respeto a las señales, exceso de velocidad, 36%), hablar por celular mientras se conduce, consumo de alcohol y estrés (15%); y el mal estado de las rutas y caminos (10%). En un 90% el factor humano es la causa de los accidentes. La Asociación Luchemos por la Vida señaló que los accidentes son la tercera causa de muerte en la población en general y la primera en el segmento de jóvenes. Nuestro país tiene uno de los índices más altos de mortalidad por accidentes de tránsito. De acuerdo con la estadística de 2009, se registraron 120.000 heridos y muchos de ellos quedaron discapacitados. Se estima que las pérdidas económicas producidas estos siniestros superaron los U$S 10.000 millones anuales.
En el hospital Padilla suelen ser derivadas las víctimas de accidentes en la vía pública. Según sus registros, el número de pacientes heridos en accidentes viales descendió de 3.128 en 2008 a 2.564 -2.038 varones y 526 mujeres- en 2009, una diferencia de 564 lesionados, pero todos ellos de gravedad. Según el informe, la mayor cantidad de heridos tenía entre 25 y 39 años: 957 (784 hombres y 173 mujeres) y conformaron un 37,32% del total. Lamentablemente, los accidentes de tránsito siguen siendo el principal motivo de ingresos al servicio de emergencias. Les siguen los heridos con armas de fuego (146), con armas blancas (130) y traumatismos varios (721).
El director provincial de Transporte cree que el principal problema del tránsito es la cultura de la transgresión y que hay que educar a los niños sobre el tema. Atribuyó también los accidentes a que las rutas son angostas y viejas para la altísima densidad de vehículos que circulan por ellas. "De tanto repavimentar las rutas, ya tienen hasta 20 centímetros de diferencia con las banquinas. Morder la banquina es ir directo al vuelco. La ruta 38 sigue siendo peligrosísima; está llena de puntos negros", sostuvo.
Sólo en el Gran Tucumán se registran 400 siniestros mensuales, la mayoría en la zona urbana. Ello está reflejando que una buena parte de los coductores no sólo no se somete a las normas, sino que tampoco respeta la vida del prójimo y la suya propia. Si se hicieran cumplir las leyes, si los controles fuesen constantes, si los que aspiran a conducir un vehículo hicieran en forma obligatoria un curso sobre materia vial de varias semanas, con exámenes exigentes, si las normas fueran parte de alguna materia de la formación cívica que se enseñara en los ciclos primarios y secundarios, si se diseñara un programa coordinado por los ministerios de Educación y Salud, las direcciones de Transporte de todos los municipios y la Policía provincial, posiblemente las estadísticas descenderían bruscamente y la nuestra se convertiría con el tiempo en una sociedad menos intolerante y más respetuosa de la vida.