Un ladrón que había sido reducido y golpeado por vecinos de barrio Ciudadela Sur se escapó ayer a la madrugada del Hospital Padilla, donde había sido internado hace dos días. Además, un menor que estaba detenido por robo golpeó a un agente cuando lo trasladaban desde el Instituto Roca a Tribunales y se fugó. Horas después, fue recapturado.
El miércoles a las 21.15, desconocidos golpearon la puerta de la casa de Azucena Alcaraz. En esa propiedad, situada en avenida Roca al 1.500, también funciona un local de venta de empanadas. Los individuos preguntaron por un familiar de la mujer; cuando ella abrió la puerta para ver de quién se trataba, los asaltantes la empujaron y se metieron a la vivienda.
Alcaraz, al caer, se golpeó la cabeza. Al parecer, simuló estar inconsciente. Cuando la banda se dispersó, la mujer aprovechó para salir corriendo y pedir auxilio.
Al escuchar los gritos, varios vecinos acudieron en ayuda de la víctima. Incluso, uno de sus hijos logró ahuyentar a los asaltantes, según el informe de la Policía.
Para entonces, los ladrones habían logrado encontrar $ 850, un monedero, joyas de oro y otros bienes.
La banda se subió a un taxi que estaba aguardando a metros de allí. Sin embargo, uno de los ladrones no llegó a tiempo. Un hombre le hizo una zancadilla y lo hizo caer. "Una avalancha humana comenzó a golpearlo. Los vecinos estaban indignados; fue muy difícil separarlos y no se pudo identificar a ninguno", dijo una fuente policial.
A las corridas
Una comisión a cargo del comisario Luis Pereyra, jefe de la seccional 3ª, acudió al lugar y se llevó al sospechoso, de 27 años, que fue trasladado inmediatamente al Padilla. Allí quedó internado desde la madrugada del jueves. Se le realizó una tomografía computada, pues había recibido fuertes golpes en la cabeza.
Pese a las heridas y a que tenía un guardia, el hombre logró aprovechar un descuido para levantarse de la cama y salir del hospital. Desde ayer a la madrugada que no se sabe nada de él.
El fiscal Arnoldo Suasnábar, que investiga el robo, también abrió un expediente por la evasión del presunto delincuente.
El miércoles, un chico de 15 años debía ser trasladado desde el Roca hasta la sede penal de Tribunales, donde debía declarar ante la jueza Nora Wexler por una causa sobre robo.
A las 14, una comisión de la seccional 4ª fue a buscarlo. En determinado momento, el cabo Walter Fernández -que estaba acompañado por dos agentes- le sacó las esposas al muchacho. Este aprovechó y le dobló el pulgar al policía, para luego darle un cabezazo y escapar hacia la zona del Canal Norte. Personal de Patrulla Motorizada de Las Talitas logró recapturarlo luego. Ahora, además del robo, al chico se le imputa el delito de lesiones.