MONTEVIDEO.- La presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, y su par uruguayo, José Mujica, acordaron un plazo de 60 días para definir un "criterio de monitoreo" conjunto sobre el río Uruguay, incluida la parte lindera a la planta de la ex Botnia, que provocó el corte sobre el puente San Martín, en el límite entre Gualeguaychú y Fray Bentos. El anuncio se realizó en la residencia presidencial de Anchorena, en el departamento de Colonia (Uruguay), donde mantuvieron una reunión junto a varios de sus ministros.
En el marco de una conferencia de prensa conjunta, la mandataria condenó el corte de ruta que mantienen los ambientalistas al advertir: "hoy sólo perjudica a los argentinos que viven en Gualeguaychú y a los uruguayos que viven en Fray Bentos". Pero tomó distancia de una eventual represión al recordar que "esa metodología causó serios problemas" y recordó que "se tuvieron que adelantar las elecciones" cuando era presidente Eduardo Duhalde, por el accionar de piqueteros sobre el puente Pueyrredón (Avellaneda), que terminó con la muerte de los dirigentes Maximiliano Kosteki y Darío Santillán.
Por su parte, Mujica aseveró que "el piquete no lo va a resolver Uruguay, sino el pueblo argentino", aunque expresó su voluntad de "ayudar a que ese proceso madure". "No sé cuándo va a ser que se levante el corte", admitió el mandatario, quien, sin embargo, instó a implementar una política en tal sentido. "Hay muchos que se han beneficiado (por el corte) y no dicen nada", dijo, y recalcó: "queremos que los dos países pasen por el puente y lo vamos a lograr".
En tanto, Cristina apuntó a la dificultad de que se solucione en 60 días "lo que lleva cuatro años de conflicto". Dijo que era "un relanzamiento de la relación" entre los dos países, establecer un "monitoreo serio" sobre el río. Además, reiteró que "la represión no es la solución", en el caso de los asambleístas que realizan el corte sobre el puente internacional y advirtió: "no soy jueza" para tomar cartas en el asunto. "No hay ningún condenado en mi país por los cortes", apuntó la mandataria quien adjudicó esta situación a "deficiencias del sistema judicial". "Hay gente del más Alto Tribunal que piensa que el corte es legítimo", aseguró.
La Presidenta, además, adelantó su voluntad de respetar la sentencia del Tribunal Internacional de La Haya, al afirmar: "no voy a violar ningún fallo, por más que lo soliciten algunos organismos; por no acatar un fallo en la última dictadura, estuvimos al borde de la guerra con Chile".
Por último, Cristina negó que Argentina aplique restricciones a importaciones de alimentos del Uruguay, y por el contrario, apuntó a "trabas a los pollos, pero no uruguayos, sino argentinos" en ese país. Por su parte, Mujica relativizó la controversia al señalar que "la libertad de comercio es una utopía; siempre hay dificultades y no tenemos que asustarnos". "Estas dificultades no son mayores a las que hemos tenido", aseguró el mandatario oriental, que, de todos modos, sentenció: "el comercio es como una guerra no declarada". (DyN)