Volvió donde él no quería estar. Lucas González, condenado a 15 años de prisión por el asesinato de su ex novia María Fernanda Chaila, perdió el beneficio de estar encerrado en la Unidad 1 del penal de Villa Urquiza y regresó al pabellón de Máxima Seguridad. El lunes a la noche, según se informó oficialmente, durante una requisa de rutina se le encontraron 500 pastillas de psicotrópicos, que fueron secuestradas por el personal penitenciario.
González compartía una celda con otro preso, también condenado, y las pastillas se encontraron debajo de una de las camas, se informó. Los guardiacárceles informaron de lo sucedido al Juzgado Federal Nº 2, a cargo de Mario Racedo, desde donde se ordenó que las pastillas fueran enviadas al laboratorio toxicológico para que sean analizadas.
En principio González, que es representado por el abogado Roberto Flores, no será procesado a raíz del procedimiento, ya que la Ley 23.737 de Estupefacientes no considera drogas ilegales a los psicotrópicos. Sin embargo, las autoridades del Servicio Penitenciario iniciaron actuaciones administrativas ya que se considera una falta grave el tener semejante cantidad de pastillas. Los agentes además están investigando si no iban a ser vendidas.
González ya estaba a disposición de la Justicia Federal ya que está procesado por un robo perpetrado contra la sucursal Monteros del Banco Nación.
El miembro del clan "Gardelitos" asesinó a Chaila de un disparo el 29 de mayo de 2006 en un edificio oficial ubicado en El Bajo. El 7 de mayo de 2009 fue condenado a 15 años de prisión por los miembros de la sala III de la Cámara Penal.