El título es casi un asalto a la mirada. Y también al pensamiento. En "Acuérdate de vivir", el último trabajo de Ismael Serrano, el autor le canta con fuerza al desempleo en España y dirige sus dardos hacia un mundo en crisis.
En el recorrido por las 15 canciones es inevitable sentir que un disco de Serrano de hace 10 años y el de hoy suenan demasiado parecidos. Sin embargo, una década después sus letras y sonidos atrapan más, dan cuenta de la maduración de un artista que se ha consolidado en un estilo que él mismo reconoce como "coherente".
El trabajo se abre con una declaración universal de los derechos humanos. El primer tema aparece sin aviso y se percibe inmediatamente que el cantautor, una vez más, se aferra a la actualidad, al dolor del ser común: "contando monedas para comprar cigarros, regreso a mi casa, sumando derrotas? Vuelvo sin excusas, sin paz ni trabajo, y a nuestro futuro le arrancan las horas".
En la mitad del camino el disco rompe el hilo y experimenta con una chacarera; tal vez sea esta una demostración más del trovador español de su necesidad de atravesar el océano para llegar a su público latinoamericano. Pero vale aclarar que "Se ha enredado en tu cabello" dista mucho de ser una chacarera tradicional, porque adquiere demasiados tintes urbanos.
El disco regala frases tan concisas y tan descriptivas que arrancan sonrisas. Serrano le da un toque de originalidad a su trabajo, al componer un tema como si fuera un mensaje en el contestador de un teléfono. El disco se completa con declaraciones de amor y una confesión que el autor ha dado en llamar "Balance", una especie de repaso reflexivo y una mirada optimista sobre el futuro.
En "Acuérdate de vivir" no sobran las palabras. Cotidiano y poético, esta vez, Ismael se presenta muy bien acompañado por su padre (Rodolfo) y por su hermano (Daniel) en tres letras.
Escrito en primera persona, el vuelo en sus temas confirma que este es uno de los mejores trabajos de Serrano, a la altura de "La Memoria de los peces" y "Paraísos desiertos"; que Ismael Serrano quizás no sea de esos artistas que sorprenden porque "rompen el molde", sino por su sobriedad y sencillez.
En el recorrido por las 15 canciones es inevitable sentir que un disco de Serrano de hace 10 años y el de hoy suenan demasiado parecidos. Sin embargo, una década después sus letras y sonidos atrapan más, dan cuenta de la maduración de un artista que se ha consolidado en un estilo que él mismo reconoce como "coherente".
El trabajo se abre con una declaración universal de los derechos humanos. El primer tema aparece sin aviso y se percibe inmediatamente que el cantautor, una vez más, se aferra a la actualidad, al dolor del ser común: "contando monedas para comprar cigarros, regreso a mi casa, sumando derrotas? Vuelvo sin excusas, sin paz ni trabajo, y a nuestro futuro le arrancan las horas".
En la mitad del camino el disco rompe el hilo y experimenta con una chacarera; tal vez sea esta una demostración más del trovador español de su necesidad de atravesar el océano para llegar a su público latinoamericano. Pero vale aclarar que "Se ha enredado en tu cabello" dista mucho de ser una chacarera tradicional, porque adquiere demasiados tintes urbanos.
El disco regala frases tan concisas y tan descriptivas que arrancan sonrisas. Serrano le da un toque de originalidad a su trabajo, al componer un tema como si fuera un mensaje en el contestador de un teléfono. El disco se completa con declaraciones de amor y una confesión que el autor ha dado en llamar "Balance", una especie de repaso reflexivo y una mirada optimista sobre el futuro.
En "Acuérdate de vivir" no sobran las palabras. Cotidiano y poético, esta vez, Ismael se presenta muy bien acompañado por su padre (Rodolfo) y por su hermano (Daniel) en tres letras.
Escrito en primera persona, el vuelo en sus temas confirma que este es uno de los mejores trabajos de Serrano, a la altura de "La Memoria de los peces" y "Paraísos desiertos"; que Ismael Serrano quizás no sea de esos artistas que sorprenden porque "rompen el molde", sino por su sobriedad y sencillez.