La adhesión circunstancial a la causa o a la empresa de otros es la definición de solidaridad que propone el Diccionario de la Real Academia Española. Cuando esta se une a un noble propósito puede alargar la vida de alguien que está a punto de perderla. Desde 1998, el 30 de mayo se celebra el Día Nacional de la Donación de Organos. La fecha fue instituida para recordar el nacimiento de Dante, el hijo de la primera mujer trasplantada hepática en un hospital público de la Argentina.
En nuestro país, el Instituto Nacional Central Unico Coordinador de Ablación e Implante (Incucai), creado en 1977 por la Ley 21.541, es el organismo que impulsa, normatiza, coordina y fiscaliza las actividades de donación y trasplante de órganos, tejidos y células. Actúa en las provincias argentinas junto a 24 organismos jurisdiccionales de ablación e implante con el objetivo de brindar a la población un acceso transparente y equitativo al trasplante, según se indica en su página web.
El 1 de abril de 2006 entró en vigencia la ley 26.006, que prescribe que toda persona es una potencial donante de órganos, a menos que oficialmente y por escrito deje constancia de su negativa. La norma se refiere a la ablación de todo tipo de tejido vital, menos aquellos que sean separables del cuerpo -como la sangre y sus derivados-, pero abarca las células progenitoras hematopoyéticas, conocidas como células madre y también las células de médula ósea.
Entre otras consideraciones, la norma indica que los funcionarios del Registro Civil están obligados a informar a toda persona mayor que concurra por un trámite, que tiene la posibilidad de dar su voluntad positiva o negativa para convertirse en donante. Incluso, se debe promover la posibilidad de que esta consulta pueda hacerse en las mesas electorales cuando se efectúen comicios. La normativa nacional también señala que en caso de que las personas sean menores, los profesionales deben informar sobre estas cuestiones al representante o a quien tenga la guarda legal.
De acuerdo con la estadística diaria del Incucai, hasta ayer eran 6.086 los pacientes inscriptos a nivel nacional que necesitan órganos. Son 3.022; los de córneas; 29, los de escleras; 3.051, los de tejidos. Por ejemplo en Tucumán, 220 necesitan un riñón; dos, trasplante renopancreático; 14, hígado; tres, pulmones; un total de 240 órganos, mientras son necesarias 114 córneas y 114 tejidos. Ello representa el 3.9% del total.
La tasa de donantes sigue siendo baja. En abril pasado se anunció que el hospital Padilla se convertirá en un centro de ablación y de trasplantes de órganos. El ministro provincial de Salud dijo que para que haya donación se requiere de una buena emergencia, de una buena reanimación en terreno. Agregó que se necesita más capacidad en terapia intensiva y anunció que el Padilla podría convertirse en un hospital donante este año.
Creemos que se debería crear conciencia en las escuelas y colegios acerca de la importancia de donar órganos. Seguramente, ayudaría a la noble causa implementar campañas donde hay una gran concentración de público; por ejemplo, cuando juegan Atlético Tucumán y San Martín, en los recitales musicales masivos, en los teatros, en los lugares turísticos. Se podría aprovechar el partido entre Los Pumas y Escocia, al que posiblemente asistirán miles de tucumanos. Algo similar debería hacerse en la Policía Federal y Provincial con los ciudadanos que van a gestionar la cédula de identidad o el pasaporte. Para ello, el Incucai podría trabajar en coordinación con el Siprosa, el Ministerio de Educación, las universidades, las municipalidades y las comunas.
En la medida en que toda la ciudadanía tenga una buena información, alejará los temores y los prejuicios que tiene sobre este asunto y comprenderá que la solidaridad es sinónimo de vida.