BERLIN.- El presidente de Alemania, Horst Köhler, renunció sorpresivamente ayer a raíz del escándalo provocado por sus declaraciones vinculando la intervención militar en Afganistán a los intereses económicos alemanes, en un país netamente pacifista. "Renuncio a mis funciones de presidente federal inmediatamente", declaró Köhler, de 67 años, en una breve declaración televisiva, junto a su esposa Eve Luise. Su sucesor debe ser elegido en un plazo de 30 días y la presidencia interina de Alemania la ejercerá el socialdemócrata Jens Bohrnsen.

Aunque se trata de un cargo esencialmente protocolar, el presidente federal goza de un gran prestigio ya que es el primer personaje del Estado. La renuncia de Köhler constituye un serio problema para la canciller Angela Merkel, que tendrá que hallar un candidato de su partido, la Unión Cristiana Demócrata (CDU), para la presidencia.

Merkel dijo que la renuncia la había sorprendido y que lamentaba profundamente esa decisión. "La gente en Alemania está muy triste. Era el presidente de la gente, de los ciudadanos", señaló sobre la renuncia.

"Lamento que mis declaraciones sobre un tema tan importante como difícil para nuestra nación hayan podido conducir a malentendidos", declaró Köhler. Explicó que tomó la decisión tras unas declaraciones, realizadas recientemente a una radio, en las que vinculó la necesidad de compromisos militares alemanes en el extranjero con la defensa de intereses económicos. Afirmó que fue malentendido y que no se refería a la impopular misión alemana en Afganistán sino a los ataques de piratas somalíes. Sin embargo, provocaron reacciones virulentas, en particular en filas de la izquierda radical Die Linke y de los Verdes, en un país profundamente pacifista desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Köhler, ex dirigente del FMI, fue electo presidente de Alemania en 2004. En el momento de su elección era casi un desconocido, pero desde entonces se convirtió en una figura muy popular, en particular por sus críticas a los banqueros durante la crisis financiera, y también contra el gobierno de Merkel. (AFP)

Un hecho histórico
Ultimos cargos.- El conservador Hörst Köhler, de 67 años, asumió la presidencia alemana en 2004 con los votos de la centroderecha y después de dirigir cuatro años el Fondo Monetario Internacional. En 2009 fue reelegido para el mandato que expiraba en 2014. Es el primer presidente en abandonar el cargo de esta manera, en la historia alemana.

Crítica opositora.- Políticos de la oposición acusaron a Köhler de justificar "guerras comerciales" que no respondían ni a la base jurídica ni a la justificación política de la misión en Afganistán, e incluso algún miembro del gobierno se atrevió a calificar las valoraciones de "desafortunadas".

Cargos públicos.- Köhler obtuvo un doctorado en economía y en ciencias políticas en la Universidad de Tübingen, fue subsecretario de Estado en el Ministerio de Finanzas alemán de 1990 a 1993 y sirvió como asesor del Canciller Helmut Köhl en la preparación de cumbres del G7. Antes de asumir sus funciones de Director Gerente del FMI, en 1988, fue presidente del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo.

Aprobación.- En Alemania, la misión militar afgana fue aprobada por el Parlamento con el expreso fin de contribuir a la seguridad a nivel mundial y también nacional, y ningún político había vinculado hasta ahora el envío de soldados a la zona bélica que lidera Estados Unidos con intereses económicos nacionales.