En física, fusión es el cambio de estado de la materia. Se da cuando distintos elementos se funden y forman uno nuevo, diferente y particular. Con la música pasa lo mismo; es distinto a mezclar o injertar acordes de un género en una melodía que va para otro lado.
La Brizuela Méndez logra una auténtica fusión, con el agregado de la incontenible energía fiestera y mucha buena onda. La banda bonaerense presentó en el Nesta su nuevo disco, "La feria de la alegría", con compañeros de lujo: La Sueca y Avanti Esperanza.
Tal vez por el frío y la lluvia, o por la maldita costumbre de los tucumanos de acortar aún más la breve noche, el show empezó tarde. Pero las bandas, que tienen mucho en común por su estilo y forma de arengar, hicieron sacudir los pies con ganas.
Avanti Esperanza, con su rock surcado por el ska, el reggae y ritmos latinos, y apoyado por voces y sonidos pregrabados, desgranó los temas de su disco "¿Delincuente?".
Luego los anfitriones de La Sueca sacaron a relucir la consolidación de su búsqueda con el acento puesto en el ska y la fuerza de la percusión. Hasta se animan a merodear por la murga uruguaya, con impecables juegos de voces. Con los temas de su disco "Ninguno no sirve" en boca de todos, el grupo sigue haciéndose fuerte.
Simpatías bailables
La Brizuela, banda liderada por Gody Corominas (Karamelo Santo), recorre los ritmos de un modo tan natural que no shockea, aunque sorprende. El rock está en su base y en su actitud, pero nada está tan estructurado como para no permitirse deslices y coqueteos de lo más variados, con una especial simpatía por los ritmos centroamericanos.
Porque entre cumbias y candombre, hay mucho porro colombiano, un estilo que sirve además para jugar con el público y hacer humeantes bromas.
Esa forma de fusionar provoca que en el disco puedan convivir armónicamente y sin sobresaltos las voces de la folclorista Verónica Condomí, las de Avanti Esperanza y la de Tony Molteni (Karma Sudaca). Estos dos últimos participaron de la fiesta de La Brizuela, como también los vientos de Valores Reggae y el saxo de La Sueca. Buenos invitados.
Gody, siempre al frente, es un showman que contagia alegría con sus saltos y arengas, pero no se queda todas para él. Comparte protagonismo con los otros músicos, que también cantan, bailan y transmiten energía.
A las 4am, como siempre, la fría realidad golpeó las caras de quienes habían estado agitando los hombros adentro del salón. La fiesta fue intensa, pero demasiado corta.