La semana pasada estaba previsto que cerca de 400 abogados rindieran un examen escrito, en el marco de un proceso de selección para la cobertura de tres cargos de escribiente auxiliar, en la calidad de contratado o de interino, en el Juzgado Federal Nº 2. No obstante, tal acto no pudo concretarse, porque fue suspendido provisoriamente por la Cámara Federal de Apelaciones, que solicitó a Mario Racedo, a cargo de dicho despacho, que informe cuál será el método y el modo en que se desarrollará dicha prueba. Racedo ya ha cumplido con lo que le fue solicitado, por lo que ahora espera el visto bueno de la cámara para fijar una nueva fecha para examinar a los postulantes.

Luego de que Racedo puso en marcha el proceso de selección (por medio de la Resolución Administrativa Nº 1/2010), la Cámara Federal emitió la acordada Nº 39/10, por medio de la cual decidió suspender la realización de la prueba debido a razones de prudencia, con el fin de "salvaguardar la transparencia de dicho examen y para asegurar las expectativas de los participantes".

Como consecuencia, los camaristas Ernesto Wayar (presidente), Graciela Fernández Vecino, Raúl David Mender, Ricardo Sanjuán y Marina Cossio de Mercau solicitaron a Racedo que proponga "los lineamientos y pautas que regirán para la calificación del examen".

Asimismo, en la acordada, Fernández Vecino dejó sentado que correspondía peticionar al Consejo de la Magistratura de la Nación para que, por medio de la comisión de Reglamentación, "se expida sobre la necesidad de reglamentar un sistema de concursos para el ingreso y ascenso de los empleados judiciales".

Inmediatamente después de haber tomado conocimiento de la decisión de la cámara, Racedo notificó la suspensión a los 388 inscriptos. También precisó a la cámara (por medio de la Resolución Administrativa Nº 3/10) que el jurado encargado de tomar y evaluar las pruebas escritas será integrado exclusivamente por los secretarios y prosecretarios letrados que pertenecen al Juzgado Federal Nº 2. Asimismo, aclaró que, en cambio, él y dichos funcionarios conformarán la comisión encargada de entrevistar a los 15 postulantes que obtuvieran los mejores puntajes en el examen.

Para mayor transparencia, según detalló Racedo, la prueba será corregida sin que los evaluadores sepan cuál abogado efectuó cuál examen, ya que, por medio de la asignación de una clave numérica, se mantendrá en reserva el nombre del autor de cada escrito.