El osado ladrón llegó en una bicicleta vieja. Superó los controles de un country, entró a una casa cuando una familia dormía, sustrajo dinero y huyó, pero llevándose una bicicleta nueva. "Aparentemente, fue un robo cometido por una sola persona y no hubo violencia", explicó el comisario Luis Ibáñez, jefe de la Regional Norte, ante una consulta de LA GACETA.

Aunque se trató de un hurto menor, el caso evidenció que para los delincuentes no hay blancos imposibles.

El martes a la madrugada, el solitario oportunista ingresó al country Jockey Club, situado sobre avenida Perón y Bascary. En silencio, ingresó a la casa del empresario Daniel Lucci. Antes, dejó abandonada su vieja bicicleta.

Aparentemente, se percató de que todos dormían en la vivienda. Caminó tranquilamente hasta el dormitorio principal; halló la billetera de Lucci, tomó el dinero que contenía y la dejó abandonada. Luego, sustrajo dos teléfonos celulares. "Fue un robo de poca relevancia económica", dijo una fuente consultada por LA GACETA. Finalmente, el ladrón huyó en una moderna bicicleta que había en la vivienda.

En marzo, delincuentes perpetraron un asalto a una familia del country Marcos Paz y, luego, robaron dinero de otra vivienda. Según fuentes policiales, ese es el único antecedente reciente de un atraco importante perpetrado en barrio privado. Desde entonces, la fuerza se vio obligada a reforzar la vigilancia externa en estos lugares. Debido a leyes vigentes, no pueden entrar allí sin autorización.