EL CAIRO.- El ministro alemán de Asuntos Exteriores, Guido Westerwelle, apeló ayer a todos "los participantes de buena voluntad" a no bloquear los esfuerzos para que israelíes y palestinos desarrollen conversaciones directas de paz, según dijo durante su gira por la región que lo llevó a Egipto, Jordania y Siria.
Westerwelle se reunió ayer con el presidente de Egipto, Hosni Mubarak, y con el rey jordano Abdullah II, en su intento por impulsar el proceso de paz. Después, viajó a Siria, donde mantuvo un encuentro con su presidente, Bashar al Assad. Los tres países son considerados clave para reactivar el proceso de paz. Anteriormente, Westerwelle había visitado Líbano.
Actualmente tienen lugar conversaciones indirectas entre israelíes y palestinos, mediadas por el enviado especial estadounidense a la región, George Mitchell. El titular alemán de Exteriores dijo que el objetivo de su Gobierno es utilizar su influencia para retomar las negociaciones directas.
En la última visita del día a Siria, Westerwelle dijo que ese país es imprescindible para una "solución constructiva" del conflicto. "Quien quiera apoyar el proceso de paz en Cercano Oriente debe buscar el diálogo con Siria". A cambio, Alemania espera que Damasco esté dispuesto a apoyar a las fuerzas moderadas.
Las potencias occidentales expresaron su preocupación del papel que pueda desempeñar Siria en la región, pues apoya al grupo palestino Hamas y al chiita libanés Hizbollah. Sin embargo, su homólogo sirio, Walid al Moallem, cuestionó en Damasco que Israel pueda recibir armas y los países árabes no.
El programa atómico iraní fue otro de los temas tratados por Westerwelle, que exigió de nuevo al gobierno en Teherán "plena transparencia". "El rearme nuclear de Irán no es una opción para nosotros", advirtió.
Westerwelle regresará hoy a Berlín, al tiempo que la canciller alemana, Angela Merkel, iniciará un viaje oficial a la región del Golfo con el mismo objetivo de impulsar el proceso de paz en Cercano Oriente.
La gira de Westerwelle coincidió con la de su homólogo francés, Bernard Kouchner, por la región, que llegó a Beirut procedente a Siria, a fin de transmitir la preocupación de su país por el deterioro de los vínculos entre ambas naciones y fomentar actitudes más moderadas que contribuyan a la estabilidad de la región. (DPA)