Cuando el intendente Domingo Amaya habla de su proyecto para la construcción del Centro Cívico Municipal tiene dos cuestiones en mente. Por un lado, la búsqueda constante de descongestionar el microcentro, cuanto menos desde la perspectiva de sacar físicamente de allí los centros de gestión de trámites. Por otro, y la mismo tiempo, está presente la idea de que la concreción de propuestas de esta índole mejora la imagen de la Municipalidad como entidad.
"Materializar este proyecto implica un doble logro de la descentralización operativa y del fortalecimiento institucional. Y a esto último no lo digo antojadizamente: una vez que concretemos el centro cívico, habremos conseguido que todas las áreas de la Municipalidad cuenten con su edificio propio, es decir, que ninguna pague alquiler como ocurre ahora. De modo que, en verdad, estamos capitalizando al municipio", manifestó el jefe municipal a LA GACETA.
Según precisó, en la actualidad son dos las dependencias municipales que alquilan inmuebles para sus sedes: la Dirección de Producción y Saneamiento Ambiental (Dipsa) y la Dirección de Catastro. El futuro centro cívico a donde se trasladarán se emplazará en avenida Ejército del Norte y San Juan, más específicamente en la esquina noroeste.
"Ese predio pertenecía a la ex empresa El Trébol (encargada del transporte interurbano de pasajeros). La firma tenía una deuda con el ex Banco Municipal y salió a remate. La Municipalidad se presentó y se saldó la deuda mediante la adquisición del terreno. No tuvimos que poner un peso", manifestó.
"Estamos muy conformes y muy contentos con la manera en la que terminaron dándose las cosas. Vimos la oportunidad y la aprovechamos y ahora contamos con un activo estratégico para volcarlo en beneficio de los vecinos de la capital", concluyó el intendente.