BRASILIA.- El canciller Celso Amorim dijo ayer que Brasil nunca busca peleas inútiles, ni con Estados Unidos ni con la Unión Europea, en relación con la disputa diplomática en la que se encuentra el gigante sudamericano tras el acuerdo con Turquía e Irán para transparentar el programa nuclear de Irán. "No podemos renunciar a tener nuestra opinión. Aquellos países escogidos para ser miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, aunque sean no permanentes, están para representar la comunidad internacional, oyendo naturalmente a otros países, conversando", añadió, en relación a un paquete de sanciones que impulsa Estados Unidos ante el máximo organismo de la ONU. "Espero que no lleguemos a una votación (de nuevas sanciones). Creo que todos están interesados en que haya un acuerdo", dijo el canciller.

Según el acuerdo que medio Brasil entre Turquía e Irán, la república islámica depositará 1.200 kilos de uranio levemente enriquecido en Turquía, y recibirá a cambio 120 kilos de combustible para un reactor de investigaciones médicas localizado en la capital iraní. De concretarse, la reducción de las reservas iraníes de uranio levemente enriquecido generaría confianza y disminuiría la tensión regional. (Reuters)