La Legislatura sancionó la Ley de Protección Integral de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, y adecuó la normativa provincial a las disposiciones nacionales y a los pactos internacionales. Luego de algunos cabildeos y resistencias de legisladores de la oposición, que forzaron cambios sobre tablas, el texto fue sancionado por unanimidad. Finalmente, la iniciativa logró 42 votos (siete legisladores estuvieron ausentes).

La sanción de la norma significa el reconocimiento pleno de los menores como sujetos de derecho para garantizar su ejercicio pleno, efectivo y permanente, como política de Estado con la creación de un consejo provincial específico. En la ley se contemplan distintos aspectos: a la vida; a la integridad física, sexual, psíquica y emocional; a la libertad personal, ideológica y de expresión; a la identidad; al honor, la dignidad, la intimidad y la propia imagen; a la convivencia familiar; a la recreación; a la salud y a la educación, entre otros.

"Esta iniciativa es de larga data, ya que viene siendo propuesta desde 2005 por el radical Jorge Mendía -reconoció la peronista Adriana Najar-. Se trabajó con reuniones con diferentes organizaciones, siempre pensando en el interés superior del niño".

La legisladora destacó que se le reconoce al menor el derecho de ser oído en situaciones de conflicto aún siendo discapacitado, y que se le otorgan mejores garantías procesales para defender sus potestades. Najar justificó la eliminación del capítulo para crear la figura del defensor de niños, niñas y adolescentes, por considerar que era una institución de naturaleza escandinava (nació en 1809 en Suecia), ajena a la legislación argentina, que contempla la intervención judicial obligatoria cuando hay un menor en juego.

Su par, Marta Zurita, destacó la importancia de la protección efectiva de este sector social. La supresión de ese capítulo generó la disidencia de Mendía, si bien apoyó la ley. "Vine trabajando este tema desde hace muchos años pero no supe persuadir para que se apruebe antes y se contemple este punto", admitió. Denunció que las instituciones del Poder Ejecutivo y Judicial presentan falencias en este campo, y aseveró que falla la protección de los menores en Tribunales. "Están desamparados", dijo.

Cuestionamientos
Dos propuestas del proyecto generaron fuertes reservas. Osvaldo Cirnigliaro anunció que iba a votar en contra porque la ley podría violar otras normas. "No se habla del derecho a nacer, que debería ser el primero tutelado por el Estado. En cambio, la tendencia provincial y nacional es al aborto. La responsabilidad de criar la familia es del padre y la madre, no del niño, quienes deciden cómo hacerlo según su tradición, su religión y lo que entiendan más conveniente", aseveró. Además, criticó la eventualidad de los matrimonios homosexuales.