La aplicación del régimen de los decretos de Necesidad y Urgencia (DNU) generó el debate más tenso durante la sesión de ayer. El tema se coló en el recinto al tratarse el aporte nacional por $ 20 millones para terminar el Hospital del Este, que serán invertidos en obras de nexo y de infraestructura complementaria del edificio eludiendo la licitación pública y mediante contrataciones directas.
"El oficialismo está empeñado en amargar las pocas buenas noticias que trae. Una vez más la excepción se convierte en regla. Esto genera un manto de sospecha ineludible al evitar los mecanismos previstos en la Constitución provincial", advirtió Ricardo Bussi.
El presidente de Fuerza Republicana destacó su apoyo al objetivo de la obra, que consideró fundamental para atender a la población más carente de la provincia, y felicitó al ministro de Salud de la Nación, el vicegobernador (en uso de licencia) Juan Manzur, por el aporte extra para que la Provincia avance con el proyecto. No obstante, insistió en que la celeridad que esgrime el Gobierno para evitar la licitación no es cierta. "La idea del Hospital del Este lleva nueve años; no empezó ayer. La donación de 9 millones de euros fue decidida por España durante la gestión de Julio Miranda, pero ahora hablan de necesidad y urgencia. Esta es una maniobra más para evitar la licitación", denunció. Bussi basó su argumento en el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que limita la potestad de dictar DNU y que advierte sobre el debilitamiento del sistema republicano. .
Esteban Jerez (bloque Alberdi) también se refirió a la sentencia del máximo tribunal. "El PE permanentemente manda DNU y la Legislatura hace oídos sordos y los aprueba. No hubiera costado nada enviar un proyecto de ley con la abrumadora mayoría del oficialismo en el recinto", se quejó.
El ex fiscal anticorrupción afirmó que la contratación directa aumenta el criterio discrecional del gobernador, José Alperovich, y reclamó que se revise el comportamiento del mandatario, al hacer suyas facultades parlamentarias.
"El DNU pone en evidencia la ineficiencia del Gobierno. Presenté un pedido de informes sobre el acuerdo entre el PE y la Nación para el equipamiento de seguridad, por el cual llegaron $ 15 millones. Ahora, en salud y relacionado con una obra pública, quieren que esquivemos la ley", protestó Luis José Bussi. El titular del Partido Republicano Fundacional señaló que se llaman obras complementarias urgentes la instalación eléctrica, un pozo de agua o servicios cloacales. "Sin ellas, el hospital no puede completarse; parece que no estaban previstas al ser aprobado el proyecto, lo que evidencia la liviandad en el diseño. Espero que no sea un caso similar al del hospital de Aguilares, que luego de la inauguración se levantaron todas las instalaciones y hoy no brinda los servicios comprometidos", alertó.
El laborista Osvaldo Cirnigliaro recordó un Panorama Tucumano firmado en octubre de 2003 por el secretario General de Redacción de LA GACETA, Carlos Abrehu: "cruje el sistema republicano porque el nuevo gobernador (en alusión a Alperovich) podría, en desmedro del Poder Judicial y del Legislativo, gobernar casi a voluntad". "Esta advertencia se cumplió. Usa indiscriminadamente los decretos y está violando la ley, lo que está penado. Repudiamos que se siga gobernando de esta manera, vulnerando la división de poderes", explicó el opositor.
El presidente de la UCR, Federico Romano Norri, remarcó que hubo tiempo suficiente para que los trámites se cumplieran a través de una ley y las adjudicaciones por medio de una licitación. "No están dadas las condiciones jurídicas y legales para aceptar un DNU. Las contrataciones directas impiden que haya pleno control. El hospital debería haberse construido en otro lugar, más equidistante entre las poblaciones del Este", sostuvo, en referencia a que el edificio se levanta en Banda del Río Salí.