Hasta el momento, el 48% de los casos sometidos a mediación, en tanto experiencia que se viene aplicando en forma experimental desde hace casi cuatro años, terminaron con un acuerdo de partes. Esto destacó ayer Ingrid Weyrauch, quien se encuentra a cargo del Centro de Mediación Judicial de Tucumán.

Las cifras cobran relevancia dado que, a partir del lunes 31, la mediación, método alternativo (al proceso tradicional) para la resolución de conflictos, se aplicará como instancia prejudicial obligatoria en los juzgados en lo Civil y Comercial Común de la VI, VII y VIII Nominación de esta capital. El objetivo es que, en mayo de 2011, el mecanismo rija en todo el Poder Judicial, según lo establece la Ley 7.844.

Hasta 2011, subsistirán dos sistemas: la mediación obligatoria en los tres juzgados seleccionados y, en el resto de los despachos del mismo fuero (y en los de los demás), seguirá siendo una alternativa facultativa para las partes.

En el primer caso, cada vez que alguien interponga una demanda y no se trate de una de las hipótesis respecto de las cuales la mediación está excluida, se procederá al sorteo de uno de los mediadores inscriptos en el registro que, con tal fin, lleva el centro que encabeza Weyrauch. En estos momentos, los profesionales registrados son 75, 52 de los cuales pertenecen a esta capital y el resto a Concepción.

A partir del momento en que el mediador acepte la designación, deberá llamar a las partes a la primera audiencia dentro de los cinco días posteriores, y dispondrá de 40 días (prorrogables por igual término) para intentar que lleguen a un acuerdo. "En el caso de que lo hubiera, este tendrá plena fuerza vinculante (será susceptible de ejecución en caso de incumplimiento, como sucede con las sentencias), salvo que hayan intervenido menores o incapaces. En estos últimos casos, habrá que homologar el acuerdo", afirmó Weyrauch.

Si, en cambio, las partes no arribaran a un acuerdo, quedarán habilitadas para recurrir a la vía judicial, aunque deberán acompañar las constancias de que intentaron la alternativa de la mediación.

Un paso adelante
Weyrauch no tiene dudas sobre la utilidad del mecanismo. "Supone un cambio de paradigma en la forma de resolver los conflictos. Hasta ahora la única alternativa había sido la confrontación judicial. En cambio, esto se basa en el diálogo, el consenso, la celeridad, la participación de las partes y la confidencialidad. Es una verdadera revolución", dijo.

Las mediaciones se desarrollarán en las 20 oficinas (distribuidas en la capital) que ya fueron habilitadas, aunque en los Tribunales (24 de Setiembre al 600) funcionarán seis salas con la misma finalidad.