PARIS.- Mientras las 16 naciones que emplean el euro luchan por limitar los daños a causa de la crisis griega, la cotización de la moneda comunitaria frente al dólar continúa tambaleando en los mercados. Sin embargo, y pese a que esta situación ha hecho rechinar dientes en varios sectores políticos, los analistas económicos aseguran que hay poco que temer por la caída del euro. El euro se estabilizó, luego de haberse desplomado esta semana a su nivel más bajo desde abril de 2006.

Según Dominique Barbet, economista jefe del banco francés BNP Paribas, es probable que el euro profundice aún más su caída, incluso alcanzando una paridad frente a la divisa estadounidense -o sea que un euro valdría un dólar- a comienzos del año próximo.

"Actualmente tenemos un euro sobrevaluado, por eso no hay razón para preocuparse por el declive", afirmó. "Es mucho más parte de una solución que del problema", consideró.

Por cierto, propietarios de hoteles y restaurantes en todo el continente están de acuerdo. Probablemente se estén frotando las manos ante la perspectiva de hordas de turistas de países que no pertenecen a la eurozona -como Estados Unidos y China- a la caza de ofertas, mientras se incrementa su poder de compra. Otros sectores de la economía europea también se verán respaldados por la caída del euro, ya que esto incrementará la competitividad de estas naciones en los mercados mundiales, apuntó el economista de Société Générale Olivier Gasnier.

"Europa atraviesa una crisis sin precedentes", señaló. "Un euro más bajo que incrementa las exportaciones con inflación moderada solamente puede ser algo bueno. De hecho, ésta es la única variable (de la situación económica europea) que es verdaderamente positiva". El débil euro ayudará a la golpeada Grecia en su esfuerzo por emerger de su crisis de deuda, especialmente cuando la divisa única se debilita frente a la lira turca. Las preocupaciones de que un euro débil podría impulsar los precios de la energía porque el crudo se factura en dólares son equivocadas, aseguró Gasnier.

La única posible nube oscura en el horizonte es una caída demasiado fuerte del euro. Esto podría forzar al Banco Central Europeo (BCE) a intervenir para apuntalar la divisa. Pero una maniobra semejante sólo puede implementarse en coordinación con la Reserva Federal de EEUU. Barbet señaló que la razón principal para el declive del euro es que la "gente está preocupada por la falta de coordinación" en la eurozona. "La eurozona es el único área en el mundo sin una política de forex" (foreign exchange, intercambio de monedas extranjeras). "Cualquier otro país tiene una política en este aspecto. Los suizos, por ejemplo, manejan abiertamente su divisa. Habrá que mantener una discusión sobre este tema", apuntó. Esto significa que, en última instancia, la actual crisis en la eurozona podría ser beneficiosa para el futuro de la moneda comunitaria.