En lo que va del año, el Concejo Deliberante de Tafí Viejo realizó tan sólo dos sesiones ordinarias. La falta de actividad parlamentaria quedó en evidencia ayer, cuando estaba previsto que se realizara una sesión del cuerpo, pero fracasó por falta de quórum.

Según el reglamento interno del cuerpo taficeño, los concejales deben realizar dos sesiones por mes, como mínimo. Sin embargo, las estadísticas dejan al descubierto la falta de actividad. Desde que se abrió el período ordinario de sesiones, los ediles sólo se reunieron en dos ocasiones: una vez en marzo (jueves 18), y otra en mayo (jueves 6). En cambio, durante todo abril no hubo deliberaciones.

Sin declaraciones
Ayer, LA GACETA consultó a tres concejales taficeños que admitieron el clima de inactividad que envuelve al Concejo Deliberante. Pero ambos se excusaron de hacer declaraciones y pidieron la reserva de sus nombres. Con esa actitud, prefirieron no quedar enfrentados políticamente al presidente del cuerpo, Mario Carrizo (PJ).

Además, detallaron que durante enero y febrero no hubo actividad hasta que el 1 de marzo, como lo establece la Ley Orgánica de Municipalidades, se realizó la apertura del período de sesiones del año con el discurso del intendente, Javier Pucharras.

El calendario demuestra que, a partir de marzo, los ediles tendrían que haber realizado seis sesiones hasta ahora (Ver "Mes a...").

Según trascendió, la sesión que ayer finalmente no se concretó pasaría para el próximo miércoles. Sin embargo, esa convocatoria depende de la decisión de Carrizo, titular del Concejo Deliberante. Ayer, LA GACETA intentó infructuosamente contactar a este concejal, esposo de la contadora general de la Municipalidad, Cristina Bazán.