Tras una campaña electoral sacudida por denuncias mutuas de corrupción, la Universidad Nacional de Tucumán eligió ayer las nuevas autoridades que la conducirán durante cuatro años. En la oportunidad, el actual rector Juan Alberto Cerisola fue reelecto al vencer hasta la hace pocos días vicerrectora, María Luisa Rossi de Hernández. El resultado final de la votación arrojó 89 sufragios para la fórmula Cerisola-Alicia Bardón y 64 para Rossi-Pablo Holgado. Se registró un voto en blanco y una ausencia, y un consejero estudiantil se retiró del recinto antes de sufragar.

La incertidumbre que había ganado a los 156 consejeros electores, se disipó el lunes a la tarde cuando la Justicia Federal rechazó la acción de amparo promovida por un grupo de docentes que había solicitado la suspensión de la Asamblea Universitaria por las denuncias de irregularidades.

Como se recordará, se había difundido en el sitio YouTube, de internet, un video en el que se veía al secretario de Bienestar Universitario, Ramiro Moreno, ofrecer cinco contratos de $ 2.500 por mes -durante cuatro años- a un estudiante, a cambio de votos en la asamblea. Ante el escándalo, el rector lo separó del cargo "hasta que se dirima judicialmente la cuestión".

En su fallo, el juez federal subrogante Nº 1 señaló que suspender la ejecución del acto eleccionario, a través de la acción de amparo, importaría una intromisión reprochable del órgano jurisdiccional en esferas que no le son propias. Manifestó que de ordenarse la suspensión de la convocatoria de la asamblea, más allá de proteger el supuesto derecho de los accionantes, se estaría afectando los derechos de terceros ajenos a este proceso, representados por el resto de la comunidad universitaria, quienes eligieron libremente y de buena fe a sus representantes. Consideró en su argumentación para rechazar el pedido de amparo que la UNT cuenta con "los anticuerpos necesarios para erradicar de su vida institucional la sospecha respecto de las prácticas fraudulentas".

Afortunadamente, la elección que tuvo lugar en el Centro Cultural "Eugenio Flavio Virla" transcurrió con normalidad y si bien un grupo de profesores integrantes de la Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Tucumán, así como estudiantes de distintas facultades se concentraron en 25 de Mayo y Córdoba para manifestarse en contra el acto eleccionario, no se registraron actos de violencia. El operativo de seguridad les impidió avanzar hasta el acceso al Virla.

"Fue una elección muy difícil, hubo demasiados intereses externos e internos trabajando. Vamos a hablar de eso, quizás, en otra oportunidad", dijo el rector triunfante Juan Cerisola en breves declaraciones al concluir el comicio.

Creemos que las autoridades electas tienen la gran responsabilidad de iniciar, tras su asunción, un debate sobre los actos amorales acaecidos, que han dañado en todo sentido la imagen de nuestra Universidad, dando así el ejemplo a la sociedad de que se puede realizar una autocrítica sincera y constructiva con la participación de todos los sectores de la casa de altos estudios. Sería conveniente que se explicitaran esos "intereses externos e internos" en pro de la transparencia. Se deberían considerar para el futuro otras mecánicas electorales que eviten episodios bochornosos como la compra de votos.

La búsqueda de la verdad debe ser una constante en cualquier ámbito del conocimiento. De allí que los actos de quienes tienen la responsabilidad de formar a los futuros educadores, profesionales e investigadores deben ser transparentes, intachables. Si se esconde la tierra bajo la alfombra y no se sacan a la luz las miserias, se las analiza y decide qué hacer con ellas, se corre el riesgo de perder un prestigio ganado a lo largo de 96 años.