LA HABANA.- Cuba, que desde 2008 realiza operaciones gratuitas de cambio de sexo, seguirá luchando a favor de los derechos las minorías sexuales, declaró ayer la sexóloga Mariela Castro durante la Jornada Contra la Homofobia. Castro, de 47 años, hija del presidente Raúl Castro, dirige el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), una institución que consiguió mejorar la imagen de la isla después de que en la década de 1960 marginó a los homosexuales y hasta los envió a campos de trabajo.

"Aquí estamos las cubanas y los cubanos para seguir luchando por la inclusión", dijo al inaugurar la jornada, flanqueada por transexuales que sostenían una bandera cubana y otra multicolor del movimiento gay. "Estamos celebrando la tercera jornada cubana por el Día Mundial Contra la Homofobia", agregó la psicóloga ante unas 200 personas que la aplaudieron en un céntrico cine de La Habana.

Bajo el lema "La homosexualidad no es un peligro; la homofobia sí", la jornada incluyó una conga por la céntrica calle La Rampa en La Habana. "Flores, flores, ahí viene la jardinera, viene regando flores", cantaron y bailaron a ritmo de conga unas 300 personas.

Los esfuerzos del Cenesex en defensa de los homosexuales incluyen iniciativas como el cambio de identidad de los transexuales o las uniones civiles entre personas del mismo sexo, que han chocado con el rechazo de algunos sectores conservadores dentro de la isla. Pero Castro sostiene que la institución que lidera no pretende imponerse a la sociedad, sino ir ganando espacios día a día.

En un panel sobre familia y sociedad como parte de la jornada se debatió sobre algunas de las iniciativas legislativas que aún no han sido atendidas por el Parlamento, como la legalización de las uniones entre personas del mismo sexo. "Se trata de un acto de justicia que no requiere más dilación. Como cubano, solicito a las compañeras y compañeros diputados que piensen detenidamente sobre estos hechos", dijo el doctor Alberto Roque, del Cenesex. En Cuba, la homosexualidad está despenalizada desde la última década del pasado siglo, pero aún persisten casos de asedio de la policía a los homosexuales. (Reuters)