La unidad que Callejeros mantuvo después de la tragedia de Cromagnon se rompió el año pasado, poco antes de comenzar el juicio en el que los músicos resultaron absueltos.
De sus fundadores, sólo Patricio "Pato" Santos Fontanet (voz), Christian Torrejón (bajo) y Juan Carbone (saxo) llegaron ayer a Tucumán para actuar esta noche.
En el camino quedaron el guitarrista Maximiliano Djerfy, que se distanció antes del juicio; en febrero, el baterista Eduardo Vázquez fue expulsado del grupo luego de que fuera detenido por las quemaduras que sufrió su esposa, que luego murió. Luego él quedó procesado por tener en su casa una planta de marihuana. El episodio le costó a la banda la exclusión de la grilla del último Cosquín Rock.
En solidaridad con Vázquez, se fue también el guitarrista Elio Delgado. No se informó quiénes son los reemplazantes de estos músicos,.
Después de la tragedia de Cromagnon, la banda se mantuvo en silencio durante más de un año. En 2006 anunció que volvería a los escenarios y que lo haría en Tucumán, en el mismo local donde actuará hoy. El recital fue cancelado cuando había miles de entradas vendidas, por decisión del Gobierno de la provincia, ante el reclamo de familiares de víctimas.
En un primer momento, el Gobierno exigió 350 baños químicos, un sistema de seguridad y otro contra incendios sofisticados, y cuando el club anunció que cumpliría esos requisitos, se ordenó directamente la suspensión, lo que generó la reacción de bandas tucumanas que el día previsto para el show organizaron en el club un festival de repudio a la clausura.  
La seguridad en el recital de esta noche estará cubierta por 120 policías (afuera del club), 60 agentes de vigilancia privada (adentro) y dos ambulancias. El local cuenta con un sistema contra incendios propio, según la reglamentación vigente, informaron los organizadores.

Paso a paso
Callejeros nació en 1995 con el nombre de Río Verde en Villa Celina, Buenos Aires, haciendo covers de bandas de rock & roll clásicas. En el 97 adoptó el nombre por el que se la conoce, y dos años después empezó a hacerse popular tras haber sido telonera de Los Ratones Paranoicos, Viejas Locas, La Renga y Divididos.
Editó nueve discos en total, y hasta que se produjo el incendio en el que el 30 de diciembre de 2004 murieron 194 de sus seguidores (con familiares suyos incluidos), la banda no hizo más que crecer.
Lo ocurrido detuvo abruptamente la marcha de Callejeros, le costó el puesto al jefe de Gobierno porteño Aníbal Ibarra y a otros funcionarios. En el extenso y dramático juicio que finalizó en agosto, los músicos fueron absueltos.
Omar Chabán, el administrador del boliche, recibió una condena a 20 años de prisión y Diego Argañaraz (manager del grupo) y el subcomisario Carlos Díaz, de 18 años. También terminaron con condenas menores dos funcionarias municipales.