La Primera Confitería del cerro San Javier que tenía incluso una pileta, era un lugar donde se podía pasar un grato momento con la familia o entre amigos, rodeado de la exuberante vegetación. En la década de 1990 se habló de reabrirla, pero todo quedó en la nada. Las ruinas actuales son un testimonio de lo que fue incluso un atractivo turístico que está desaprovechado.
Confitería abandonada
GENTILEZA CARLOS AGUSTIN FERRARI