BUENOS AIRES.- La Unión Europea (UE) reclamó ayer a la Argentina no impedir el ingreso de alimentos a su mercado, una medida que la administración de Cristina Kirchner aún no oficializó.

Además, las posibles restricciones a la importación desató protestas de sus socios comerciales, en especial Brasil, mientras que embajadores europeos en el país participarán hoy de una reunión en Diputados para analizar el alcance e las medidas y elevar informes a sus respectivos gobiernos.

Desde Europa, el reclamo surgió luego de que fuentes de la industria argentina denunciaron restricciones comerciales que comenzaron a aplicarse en los últimos días a productos que también se elaboran localmente, en una medida no escrita y que afecta principalmente a la UE y Brasil. "tales restricciones, de concretarse, serían incompatibles con la normativa de la Organización Mundial de Comercio y con los compromisos adquiridos por Argentina en el marco del G-20. La Unión Europea llama por tanto a las autoridades argentinas a no implementar las medidas anunciadas", dijo el organismo.

El sector argentino de alimentos y bebidas exporta U$S 12.000 millones al año en productos procesados, e importa U$S 900 millones, según la Copal, la cámara que nuclea a las industrias alimenticias.

La alarma surgió luego de que desde la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) se admitió que el organismo deberá remitir diariamente un listado de productos que requieren autorización para ser importados. La mayor preocupación surgió porque el organismo que requirió esos listados fue la Secretaría de Comercio Interior, a cargo del polémico Guillermo Moreno.

En Brasil, los industriales nucleados en la Fiesp reaccionaron contra las restricciones a la importación que aplicará Moreno y que fueron cuestionadas también por empresarios argentinos.

Por su parte, la ministra de Industria y Turismo de la Nación, Débora Giorgi, garantizó que van a estar disponibles los alimentos importados que demande el mercado y aclaró que Argentina se maneja bajo las normas de la Organización Mundial de Comercio.

Si bien no explicó cómo se logrará, la ministra de Industria garantizó que "todo lo que el mercado demande en materia de alimentos importados va a estar disponible en las góndolas de nuestro país". (NA-Reuters)