BUENOS AIRES.- Si bien hay advertencias de una decisión que puede generar inflación en el futuro, varios gobernadores recibieron con satisfacción el anuncio de la presidenta Cristina Fernández de refinaciación a 20 años de las deudas que las provincias tienen con la Nación y coincidieron que es un alivio para las cuentas fiscales de sus jurisdicciones.

El programa de desendeudamiento provincial presenta proyecciones tanto sobre el terreno político como sobre el plano económico. El plan presidencial se produce en momentos en que la Nación y las provincias debaten en el Congreso, proyectos de ley para mejorar la asignación de los recursos, con lo que busca disminuir la presión sobre la coparticipación del impuesto al cheque.

En otras palabras, si las provincias necesitan recursos deberán pasar por Balcarce 50, sostuvo el analista económico, Miguel Angel Rouco. Agregó que el plan contiene una clara intención política de cara a 2011, diseñada en Olivos, y por otro lado, seduce a las provincias con un jubileo fiscal y financiero, con importantes consecuencias sobre la tasa de inflación futura que pagarán todos los argentinos.

El propio titular del comité nacional de la UCR, Ernesto Sanz, consideró que con el anuncio del plan, la Presidenta "se ha hecho cargo de la realidad".

"Vino a hablar de un tema que a nosotros nos viene ocupando hace ya un tiempo", señaló Sanz al recordar que el Senado está convocado para hoy para tratar un proyecto de ley que tiene dictamen por mayoría y que "seguramente sería sancionado" que aborda justamente la distribución del fondo acumulado de ATN hacia la Provincia.

Para el titular del radicalismo no importa si la Presidenta "se les adelantó" a los senadores, considerando que "en hora buena el Poder Ejecutivo se hace cargo de una cuestión pendiente, como es la distribución de fondos hacia las provincias".

Adelantó que, si bien no conoce los detalles de cómo será instrumentado, "todo lo que vaya en línea con nuestro pensamiento plasmado en el dictamen del Senado, nosotros lo apoyaremos". (DyN-NA-Télam)

Rechazos de Santa Fe, San Luis y Chubut
BUENOS AIRES.- El gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, denunció que su provincia sufrió "una verdadera discriminación" con el plan de salvataje anunciado por la presidenta Cristina Fernández. También el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, se sintió discriminado.
Binner lamentó que el programa castigue a las provincias con sus cuentas ordenadas y que no tienen deudas con el Estado. Mencionó el caso de Santa Fe, La Pampa, Santa Cruz y Santiago del Estero, que no ingresarán al programa. A su vez, el gobernador de Chubut, Mario Das Neves, criticó con dureza el plan que lanzó el Gobierno, al afirmar que a las finanzas provinciales "no les mueve el amperímetro". "Vamos a ver la letra chica pero de cualquier manera los más favorecidos han sido provincias como Córdoba y Buenos Aires que tenían una deuda muy grande", se quejó. Así, tomó distancia de casi todos los gobernadores que elogiaron el plan para aliviar las cuentas provinciales. (NA)