Los trabajadores autoconvocados de la salud comenzaron la cuarta semana consecutiva de paro. Ayer, los delegados de hospitales deliberaron en Ranchillos (Ver "Homenajearon..."), donde resolvieron convocar para mañana a un paro sin asistencia a los lugares de trabajo. Además, la movilización a la plaza Independencia fue anunciada para mañana, a las 11.

Durante la reunión, los dirigentes expresaron su malestar por la falta de respuesta del Gobierno al petitorio del sector. "Exigimos el cumplimiento del acta-acuerdo firmada en 2009, que establece el llamado a paritarias nacionales para discutir los salarios y por la derogación de la resolución 06 del Ministerio de Salud, que limita los derechos de los trabajadores", se consignó en la convocatoria al plan de lucha.

"Basta de persecuciones y contra la precarización laboral", señalaron -en un comunicado- los principales referentes del sector. La bronca creció ayer, cuando los autoconvocados se desayunaron con la noticia de que el Gobierno le entregó a ATSA la lista del personal que pasará la planta permanente. "Nosotros habíamos trabajado arduamente para confeccionar el padrón, pero esto demuestra cuál es la decisión política del Gobierno", se quejó Adriana Bueno, dirigente del hospital de Concepción. "Después de dos meses de estar trabajando con la nómina de 1.500 compañeros y tras 18 reuniones, el Gobierno le dio la lista a ATSA (que conduce Reneé Ramírez) y no a los autoconvocados", insistió.

Detalló que era el noveno borrador de la lista. "Nosotros no firmamos la lista y ya la tiene ATSA. Esto demuestra que en el Ministerio de Salud tampoco se quiere seguir conversando", remarcó.

Estela di Cola, referente del Hospital de Niños, también expresó su malestar. "Esta actitud es una más de todas las que nos han hecho. Queremos hacer esta denuncia pública, porque ATSA se comporta como una hiena que come carroña. Y esa es la forma de trabajar del Gobierno: mintiendo, denostando y apretando a la gente", afirmó, notoriamente indignada.

Por otra parte, los dirigentes esperan con ansiedad el llamado de la Iglesia para concretar una reunión con el Gobierno. "Creemos que mañana (por hoy) puede haber novedades. Monseñor Luis Villalba sabe muy bien que nosotros estamos prestos para dialogar y él nos pidió tiempo para acercar posiciones con el Gobierno y lograr que se concrete una reunión tripartita", explicó Bueno.