La tarde comenzaba a caer sobre los campos de Romera Pozo, en Leales. El productor agrícola-ganadero Luis Parra revisaba su campo junto a la Policía, porque sospechaba que habían ingresado cuatreros. De pronto, vieron pasar por la ruta una camioneta cargada con carne. Inmediatamente comenzó una persecución que finalizó con la detención los presuntos ladrones de ganado.
El hecho ocurrió el viernes y terminó con tres animales muertos y cuatro hombres presos. El productor Brígido Ibarreche, quien acompañó a Parra a realizar la denuncia, resaltó que su colega había llamado a la Policía, porque había descubierto que los alambrados de la finca estaban cortados en algunos tramos. Generalmente, este es el signo más característico de la acción de los ladrones de animales.
"Mientras recorrían en el campo, los policías y Parra vieron pasar por la ruta 9 una camioneta que llevaba carne, cueros y vísceras en la caja. Al darse cuenta de que podía tratarse de cuatreros, comenzaron a perseguirlos. Después de algunos kilómetros, los interceptaron", explicó Ibarreche.
Los miembros de la fuerza de seguridad redujeron a cuatro hombres mayores de edad que viajaban en el vehículo. Los sospechosos fueron trasladados a la Jefatura de Policía y se le dio intervención al fiscal de la X Nominación, Guillermo Herrera.
Ibarreche dijo que en la zona de Leales los cuatreros atacan constantemente a los productores y agregó que es muy importante que el Estado brinde la protección necesaria. "Con detenciones como las de hoy (por el viernes) nos sentimos contenidos", manifestó el productor.
Manifestó que la acción de los ladrones de ganado no sólo perjudica a los productores, sino que pone en peligro a la sociedad. "Cortan los alambres, los animales salen, llegan a la ruta y pueden causar accidentes", afirmó.
El abigeato en Tucumán es un delito cada vez más preocupante. Por eso, recientemente las autoridades de la Sociedad Rural de Tucumán (SRT) pidieron mayor prevención policial en las zonas de riesgo, al este de la provincia.