Hoy se estrena "Carancho", el último filme de Pablo Trapero, protagonizado por Ricardo Darín y Martina Gusmán. El policial relata la historia de amor un abogado especialista en accidentes de tránsito y una joven médica de emergencias.
Luego del éxito de "Leonera", Trapero optó esta vez por un género diferente. "Es un clásico policial negro. Como aquellos de los años 40 y 50, donde la trama se convierte silenciosamente en el retrato de un complicado entramado social. Es la descripción de la intimidad de dos personajes intentando sobrevivir en un mundo inestable. Es la historia de amor entre un hombre y una mujer, inmersos en un mercado donde la moneda de cambio es la urgencia", sintetizó Trapero.
En Argentina mueren al año en accidentes de tránsito más de 8.000 personas, y más de 120.000 resultan heridas. La última década ha dejado 100.000 muertos. Los millones de pesos que necesitan las víctimas y sus familiares para afrontar gastos médicos y legales producen un enorme mercado, sostenido por las indemnizaciones de las aseguradoras y la fragilidad de la ley. Detrás de cada desgracia asoma la posibilidad de un negocio.
Sosa (Darín) es un abogado especialista en accidentes de tránsito, a punto de recuperar su matrícula. Se mueve entre guardias de hospitales, servicios de emergencias y comisarías en busca de posibles clientes. Y ahora trabaja para una fundación de ayuda a las víctimas que, en realidad, es la pantalla de un turbio estudio jurídico. Sosa consigue los clientes, los testigos, las pericias; arregla con la policía, los jueces, las aseguradoras.
Luján (Gusmán) es una joven médica que trabaja en diferentes lugares. Sola, con un ritmo de trabajo que apenas le permite dormir, se enfrenta a un mundo que desconoce.
Esta historia de amor comienza la noche en que Luján y Sosa se conocen en la calle. Ella tratando de salvar la vida de una accidentado, y él buscando un nuevo cliente.