¿Que hace un guitar hero de 65 años después de pasar por el rock, el jazz, el blues, el metal y cuanto sonido puedan arrancársele a seis cuerdas? Edita un disco como "Emotion & commotion", por supuesto, una ecléctica colección de exquisitas interpretaciones que trascienden los géneros. Es cierto: el primer trabajo de estudio de Beck en los últimos siete años emociona mucho y conmociona poco. ¿Vamos a criticarlo por eso? El poder del disco radica en el sentimiento; su corazón late en el fraseo de la Fender Stratocaster, adentrándose indistintamente en el r&b o... en el mundo de Giacomo Puccini. "Emotion & commotion" es un viaje tan inusual como bello y sorprendente. Beck intercala versiones delicadamente arregladas, orquestas inspiradas y nuevos temas, para los que se nutre de voces frescas y precisas. "Corpus Christi Carol", la apertura, es un himno históricamente dedicado en Inglaterra a los muertos en las guerras; y luego de los instrumentales "Hammerhead" (ojo con el riff) y "Never alone", una joya: "Over the rainbow", al que sólo le falta Judy Garland. "I put a spell on you", de Screamin? Jay Hawkins, es uno de los temas más versionados de todos los tiempos (Creedence lo tocó en Woodstock y es un fijo en el universo de Marilyn Manson). Aquí sube la temperatura gracias a Joss Stone. En la deliciosa "Serene" se luce la soprano Olivia Safe, y "Lilac Wine" (original de James Shelton, popularizada por Jeff Buckley) es un caramelo en la voz de la irlandesa Imelda May. Atención: "Nessun Dorma", el más popular de los fragmentos de la ópera "Turandot", parece compuesto especialmente por Puccini para Beck. "There?s no other me" es lo más rockero del álbum y Joss Stone suelta el alarido. Y falta el postre: "Elegy for Dunkirk", compuesto por Darío Marianelli e inmortalizado en la película "Expiación". Olivia Safe le hace los honores. Demasiada belleza junta.