Le costó bastante trabajo a Francis Ford Coppola que los productores aceptaran a Al Pacino para encarnar a Michael Corleone; a comienzos de la década del 70, el actor apenas reunía un par de películas y unas pocas participaciones en televisión para apuntalar sus pretensiones. Dos años después, ya consagrado por sus papeles en "Sérpico" y en "Espantapájaros", entró en la historia grande del cine en la piel del heredero del imperio de Don Corleone.
Dicen que en el cine se actúa con los ojos. Pacino parece confirmar esa creencia en muchos filmes, pero especialmente en dos escenas de "El padrino 2": cuando demuestra con gesto contenido la ira que le provoca su esposa en la ficción (Diane Keaton) al hacerle una tremenda revelación, y en la enorme imagen final, en la que resume con su helada expresión la mezcla de sensaciones que le produce a su personaje el hecho de tomar el lugar de su padre.
Y a aquellos que creen que en el cine todo se reduce a poner la cara ante la cámara, el pequeño gran actor les enseñó que también se puede hacer teatro desde la pantalla; el descomunal monólogo que nos obsequió en "El mercader de Venecia", en una sola toma sin cortes y con la cámara siguiéndolo con el paisaje de los canales como fondo, es una verdadera lección de actuación.
Su pasión por el teatro lo llevó a concretar un extraño proyecto, que no logró la repercusión que merece. "Buscando a Ricardo III" (escrita, producida, interpretada y dirigida por él) es una suerte de "docudrama" en el que relata su exploración del personaje shakespeariano para un original montaje escénico. La película es oro en polvo para los amantes del teatro.
Se disfrazó hasta quedar irreconocible en "Dick Tracy"; nos hizo pensar que se había quedado ciego en "Perfume de mujer"; hizo "Frankie y Johnny" para demostrar que no sólo podía interpretar mafiosos italianos o latinos; encarnó al propio demonio en "El abogado del diablo"; y alimentó la leyenda al compartir cartel con otro monstruo de su generación, Robert De Niro. A los 70 años sigue en la brecha: tiene en preproducción otro texto de Shakespeare: "Rey Lear".
Lo esperamos con ansiedad.