"Cebolla" tuvo su revancha. Luis Vega, que en la semana le ganó la pulseada por la titularidad a Gastón Montero y volvió a jugar después de la expulsión sufrida el 9 de marzo en Chubut, fue abanderado de un "santo" que tuvo muy pocas ideas. Cuando las papas quemaban, Vega se puso el equipo al hombro y comenzó a marcar la diferencia por el carril izquierdo.
Al volante de 23 años le costó entrar en ritmo, pero una vez que lo hizo complicó a la defensa de Merlo, porque fue el único que intentó crear fútbol. Durante el primer tiempo, en un par de ocasiones se asoció muy bien con Alvarez y a los 41' estuvo cerca de llegar al gol. Fue cuando se sacó dos rivales de encima y remató desde 20 metros. Su disparo fue controlado, con esfuerzo, por el arquero del "charro".
Vega se hizo dueño de casi todas las pelotas paradas y el segundo tanto "santo" nació desde sus pies. Desde la derecha envió un preciso centro que fue a la cabeza de De Muner; el arquero dio rebote y Visconti facturó.
A los 9' se ganó el aplauso de todo el estadio. En la mitad de la cancha, a pura gambeta, dejó en el camino a Martín Fabro, a Leonardo Melián y, luego de meterle un caño a Gabriel Ferro, fue a parar al piso por una fuerte falta del defensor de Merlo.
Maxi Pogonza, Ferro y Melián se cansaron de correrlo desde atrás a Vega, que a pesar de los golpes que recibió nunca se achicó y siempre encaró hacia el arco visitante. Y para coronar una noche positiva, en más de una ocasión se puso el overol y recuperó la pelota. En forma sorpresiva, a los 36' del complemento, Carlos Roldán lo reemplazó y se ganó más de una reprobación del público.
Pero el ingreso de Vega desde el inicio no fue la única apuesta de Roldán por un futbolista nacido en la cantera "santa". Hernán de Camilo fue el otro que disfrutó su chance. "El Mocho" alternó buenas y malas. Se mostró muy bien cada vez que pasó al ataque, aunque aportó poco en la marca. A su favor cuenta su participación en las dos últimas conquistas de San Martín, ya que se encargó de enviar los centros. El DT apostó por los jugadores de las inferiores y no falló.
Al volante de 23 años le costó entrar en ritmo, pero una vez que lo hizo complicó a la defensa de Merlo, porque fue el único que intentó crear fútbol. Durante el primer tiempo, en un par de ocasiones se asoció muy bien con Alvarez y a los 41' estuvo cerca de llegar al gol. Fue cuando se sacó dos rivales de encima y remató desde 20 metros. Su disparo fue controlado, con esfuerzo, por el arquero del "charro".
Vega se hizo dueño de casi todas las pelotas paradas y el segundo tanto "santo" nació desde sus pies. Desde la derecha envió un preciso centro que fue a la cabeza de De Muner; el arquero dio rebote y Visconti facturó.
A los 9' se ganó el aplauso de todo el estadio. En la mitad de la cancha, a pura gambeta, dejó en el camino a Martín Fabro, a Leonardo Melián y, luego de meterle un caño a Gabriel Ferro, fue a parar al piso por una fuerte falta del defensor de Merlo.
Maxi Pogonza, Ferro y Melián se cansaron de correrlo desde atrás a Vega, que a pesar de los golpes que recibió nunca se achicó y siempre encaró hacia el arco visitante. Y para coronar una noche positiva, en más de una ocasión se puso el overol y recuperó la pelota. En forma sorpresiva, a los 36' del complemento, Carlos Roldán lo reemplazó y se ganó más de una reprobación del público.
Pero el ingreso de Vega desde el inicio no fue la única apuesta de Roldán por un futbolista nacido en la cantera "santa". Hernán de Camilo fue el otro que disfrutó su chance. "El Mocho" alternó buenas y malas. Se mostró muy bien cada vez que pasó al ataque, aunque aportó poco en la marca. A su favor cuenta su participación en las dos últimas conquistas de San Martín, ya que se encargó de enviar los centros. El DT apostó por los jugadores de las inferiores y no falló.