"Mientras más se investigue a esta provincia, mejor es. Si hay algún culpable, que caiga; no avalo a nadie, sobre todo en temas de dinero". La aseveración es del gobernador, José Alperovich, quien estuvo acompañado ayer, durante su habitual recorrida semanal por obras públicas, por el ministro de Salud, Pablo Yedlin.
El funcionario es el principal denunciado como presunto responsable por las irregularidades administrativas detectadas por el Tribunal de Cuentas (TC) en un convenio por $ 800.000 con la Fundación Salud (Funsal), que dictó cursos sobre endodoncia al personal del Siprosa durante 2009.
El mandatario provincial supervisó trabajos en una escuela del barrio Crucero Belgrano. Cuando se le consultó sobre las idas y vueltas que el expediente de Funsal lleva en los tribunales (la denuncia data del 19 de febrero y aún no se dispuso ninguna medida investigativa), Alperovich fue categórico: "eso pregúntenle a la Justicia".
A fines de febrero, cuando se conoció que el ministro Yedlin había autorizado el pago en favor de una fundación que no tenía sus papeles legales en orden al momento de dictar la capacitación, el titular del Ejecutivo no dudó en ratificar su confianza al funcionario. "No pongo una, pongo las dos manos en el fuego por él", había dicho. Ayer, Yedlin se mostró confiado en que la Justicia y el Tribunal de Cuentas dilucidarán lo ocurrido y detectarán al responsable.
"La Justicia tiene que actuar; tiene sus tiempos y nosotros estamos a su disposición para ofrecer todos los detalles que, por otro lado, ya se han ofrecido al Tribunal de Cuentas. Esperemos que aparezca, si es que hay, algún responsable. Si hay responsables administrativos, tendrán que ver qué responsabilidad les cabe y seguir trabajando con esto. No depende de nosotros, la investigación está en las manos de los entes de control, que celebramos que se hagan", sostuvo Yedlin.
El funcionario es el principal denunciado como presunto responsable por las irregularidades administrativas detectadas por el Tribunal de Cuentas (TC) en un convenio por $ 800.000 con la Fundación Salud (Funsal), que dictó cursos sobre endodoncia al personal del Siprosa durante 2009.
El mandatario provincial supervisó trabajos en una escuela del barrio Crucero Belgrano. Cuando se le consultó sobre las idas y vueltas que el expediente de Funsal lleva en los tribunales (la denuncia data del 19 de febrero y aún no se dispuso ninguna medida investigativa), Alperovich fue categórico: "eso pregúntenle a la Justicia".
A fines de febrero, cuando se conoció que el ministro Yedlin había autorizado el pago en favor de una fundación que no tenía sus papeles legales en orden al momento de dictar la capacitación, el titular del Ejecutivo no dudó en ratificar su confianza al funcionario. "No pongo una, pongo las dos manos en el fuego por él", había dicho. Ayer, Yedlin se mostró confiado en que la Justicia y el Tribunal de Cuentas dilucidarán lo ocurrido y detectarán al responsable.
"La Justicia tiene que actuar; tiene sus tiempos y nosotros estamos a su disposición para ofrecer todos los detalles que, por otro lado, ya se han ofrecido al Tribunal de Cuentas. Esperemos que aparezca, si es que hay, algún responsable. Si hay responsables administrativos, tendrán que ver qué responsabilidad les cabe y seguir trabajando con esto. No depende de nosotros, la investigación está en las manos de los entes de control, que celebramos que se hagan", sostuvo Yedlin.