La Federación Argentina del Cítricos (Federcitrus), entidad que agrupa al sector naranjero, consideró que son tan injustas como desproporcionadas las reiteradas críticas por parte del colectivo citrícola español, que reciben los controles fitosanitarios que aplica la Unión Europea (UE) a la importación de los agrios argentinos.
Mediante una carta, a la que accedió nuestro diario, que fue remitida a la organización agraria Asaja, Federcitrus defiende la sanidad vegetal que presentan sus exportaciones de cítricos, así como el sistema de vigilancia que aplican los productores y comerciantes argentinos. La misiva en cuestión, firmada por el presidente de la entidad, Marcelo Puiggari, y el secretario de la entidad, Adolfo Storni, está dirigida concretamente al secretario general de Asaja en Murcia, Alfonso Gálvez, por unas declaraciones suyas muy críticas respecto de los controles fitosanitarios de la UE a las importaciones de agrios de terceros países. Además, esas declaraciones se repiten con frecuencia por parte de todas las organizaciones agrarias y comerciales españolas.

Respuesta
Federcitrus, en respuesta a esos ataques, diferencia, en primer lugar, el nivel de exigencia que aplica la Argentina a sus exportaciones citrícolas respecto del que puedan estar realizando otros países del hemisferio sur, como Uruguay o Sudáfrica, en cuyos envíos también se detectó la presencia de plagas durante las últimas campañas.
En este sentido, los responsables de la sectorial argentina aclaran que desde finales de 2003, y gracias “a un trabajo arduo, continuo y felizmente exitoso del sector privado, con el esfuerzo de miles de productores, empacadores y exportadores, indispensablemente acompañados por las autoridades”, lograron implantar un sistema de trazabilidad que garantiza controles de la fruta desde la finca hasta el puerto de salida, es decir un sistema muy similar al que utiliza el sector español para remitir sus cítricos a países como Estados Unidos.
De acuerdo con la versión de Federcitrus, el rigor en la aplicación de esas medidas de vigilancia interna es el que permitió a los cítricos argentinos estar ahora mismo presentes en mercados tan exigentes en materia fitosanitaria como Japón o China.
Precisamente por ello, el Comité Fitosanitario de la UE decidió levantar las medidas “de control de emergencia” que pesaban sobre la importación argentina de cítricos, algo que no hizo con otros países del hemisferio sur.
Así las cosas, Federcitrus señala en su misiva que “no encuentra fundamentadas” las declaraciones del dirigente de Asaja en Murcia, cuando pidió a los responsables de la UE que reconsideren su decisión de levantar las ya aludidas medidas especiales de control.
Asegura Federcitrus en su extenso escrito que, por el contrario, esa decisión de las autoridades comunitarias está plenamente justificada desde un punto de vista técnico.