El fenómeno de El Niño alcanzó oficialmente la categoría de intensidad "muy fuerte" en el océano Pacífico ecuatorial durante el trimestre agosto-octubre de 2026. El registro de una anomalía de temperatura de +2° encendió la atención de los organismos meteorológicos internacionales, que anticipan un posible fortalecimiento durante los próximos meses y cambios en los patrones de lluvias y temperaturas en distintas regiones del planeta.

El Niño cambia el clima en Argentina: anticipan calor extremo, heladas y lluvias intensas

De acuerdo con las proyecciones de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), el calentamiento podría alcanzar su punto máximo alrededor de diciembre, con una anomalía cercana a los +3,7°. Para Argentina, este escenario podría favorecer precipitaciones superiores a las habituales en varias provincias, además de temperaturas medias más bajas en algunas regiones.

El Niño alcanzó una intensidad muy fuerte: qué significa esta categoría

La clasificación de El Niño como un fenómeno de intensidad "muy fuerte" responde al calentamiento registrado en una zona específica del océano Pacífico ecuatorial, conocida como región Niño 3.4.

Para establecer esta categoría se utilizan las anomalías de la temperatura superficial del mar. Cuando el calentamiento alcanza o supera los +2°, el fenómeno ingresa en el nivel de intensidad muy fuerte.

Durante el trimestre agosto-octubre de 2026, la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) registró una anomalía de +2° mediante el Índice Oceánico Niño Relativo (RONI).

Este calentamiento no representa solamente un aumento de la temperatura del agua. También puede modificar la circulación atmosférica, los vientos y la distribución de humedad y calor, con consecuencias sobre los patrones de precipitaciones a grandes distancias.

La NOAA incorporó este año el indicador RONI para mejorar el seguimiento del fenómeno. A diferencia del índice tradicional ONI, este método descuenta la señal del calentamiento general de los océanos tropicales y permite identificar con mayor precisión la intensidad propia de El Niño.

Con el indicador convencional, el trimestre agosto-octubre presentó una anomalía de +2,5°. Por eso, es importante distinguir los valores según la metodología utilizada.

El Niño podría alcanzar su máxima intensidad en diciembre: qué anticipa la OMM

Las perspectivas internacionales indican que el fenómeno continuará fortaleciéndose durante el cierre de la primavera y el comienzo del verano.

La Organización Meteorológica Mundial estima que la anomalía media de la temperatura superficial del mar podría ubicarse cerca de los +3,7° durante el trimestre noviembre-diciembre-enero, con un máximo previsto alrededor de diciembre.

Además, los modelos climáticos proyectan una probabilidad cercana al 100% de que la fase cálida de El Niño se mantenga hasta febrero de 2027.

Estas estimaciones reúnen los pronósticos de trece centros climáticos nacionales e internacionales, que utilizan información procedente de satélites, boyas oceánicas, barcos y observaciones atmosféricas.

El fortalecimiento del fenómeno podría modificar las condiciones meteorológicas de los próximos meses. Sin embargo, su intensidad no permite anticipar por sí sola cómo estará el tiempo en una jornada determinada ni garantiza que todas las regiones experimenten los mismos efectos.

Qué pasará con las lluvias y las temperaturas en Argentina por El Niño

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anticipó que entre octubre y diciembre habrá mayores probabilidades de precipitaciones superiores a los valores habituales en distintas regiones de Argentina.

Las zonas que aparecen en las perspectivas estacionales son:

  • El Litoral.
  • Córdoba.
  • Sectores de Cuyo.
  • La Pampa.
  • El oeste de la provincia de Buenos Aires.
  • El noreste de la Patagonia.

La mayor presencia de nubosidad, la humedad y las precipitaciones frecuentes podrían favorecer un trimestre más fresco en esas provincias, incluso dentro del contexto de calentamiento global.

De esta manera, El Niño podría generar un escenario de contrastes regionales, con lluvias por encima de lo habitual en algunas zonas y temperaturas medias más bajas en otras.

La advertencia del SMN por las tormentas intensas y las posibles crecidas de los ríos

El climatólogo del Servicio Meteorológico Nacional, José Luis Stella, explicó a Infobae que durante septiembre y octubre ya se registraron distintos episodios de tormentas severas.

Según el especialista, El Niño favorece las condiciones atmosféricas para que se produzcan precipitaciones intensas. Por eso, recomendó prestar atención a los pronósticos semanales, las alertas meteorológicas y los avisos a corto plazo que publica el organismo.

En el Litoral, además, el seguimiento estará puesto en la evolución de las cuencas hídricas y las posibles crecidas de los ríos durante los próximos meses.

La intensidad de El Niño constituye un indicador importante para anticipar tendencias climáticas, pero no determina por sí misma la gravedad de los fenómenos meteorológicos. Los efectos concretos dependerán también de otros factores atmosféricos y oceánicos.

Por ese motivo, las perspectivas estacionales deben complementarse con los pronósticos y las alertas específicas para cada región. Así, el seguimiento del SMN será fundamental para conocer cómo evolucionan las lluvias y las temperaturas en Argentina durante el tramo final de 2026 y el comienzo de 2027.