La distancia entre el haber máximo y el mínimo con bono se achica, pero no porque el mínimo haber recibido haya mejorado, sino porque los haberes máximos sufrieron una pérdida real aún más severa. A la vez, al no actualizarse, el bono compensatorio pierde efectividad como política compensatoria. Tal es el análisis que formuló el Observatorio de la Deuda Social Argentina, dependiente de la Universidad Católica Argentina (UCA).
El diagnóstico dirigido por el titular del Observatorio, Agustín Salvia, puntualiza que se observa una pérdida sistemática del poder de compra del haber mínimo (incluyendo el bono), debido al congelamiento del monto de $ 70.000 percibido como refuerzo complementario.
Actualmente, la jubilación mínima sin bono es de $ 435.749, mientras que si se toma en cuenta el beneficio, asciende a $ 505.749. ¿Cuál hubiera sido la jubilación mínima suponiendo que el bono de $ 70.000 se hubiera actualizado por el IPC?, plantean Eduardo Donza y Fernando Gallegos Piderit, autores del trabajo. En ese caso, el bono sería de $ 201.591 y la jubilación de $ 637.340
En los últimos 12 meses la jubilación mínima con bono perdió el 4,7% de su valor real. Su valor real actual representa un 78% del promedio anual de 2018, último año sin bonos. La falta de actualización mensual de este último hace que pierda efectividad como política compensatoria en un contexto inflacionario, dice el diagnóstico al que accedió LA GACETA.
En consecuencia, el haber máximo presenta una marcada pérdida de su capacidad de compra, consecuencia de la falta de actualización en reiterados períodos. En este contexto, se profundiza la brecha entre el salario que cobran los trabajadores activos y el haber jubilatorio que percibirían al pasar a la inactividad, reflejando un deterioro relativo de los haberes jubilatorios. Esta diferencia se amplía significativamente en los trabajadores de mayores salarios. El reporte consigna que la pérdida del poder de compra del haber mínimo ha sido del 31% considerando el período que va desde diciembre de 2019 hasta julio pasado, último dato disponible. En relación a salarios medios del sector privado registrado, pasó de 3,8 a 5,4 haberes mínimos.
Según pasan las décadas
¿Qué pasó con la jubilación mínima en los últimos 20 años? Los investigadores que, durante ese período, hubo subas y retrocesos tomando en cuenta la bipolaridad económica que pasó de la recuperación a una crisis persistente. Luego de la crisis de 2001, entre 2002 y 2013, en un contexto de recuperación económica con relativamente baja tasa de inflación, el promedio anual de la jubilación mínima pasó de $ 296.168 a $ 802.099, a precios de septiembre de 2026, un crecimiento de alrededor del 170%, detalla el reporte.
Sin embargo, entre 2013 y 2026 el valor real sin bono cayó de $ 802.099 (promedio anual 2013) a $ 435.749 (octubre de 2026), cerca del 46%, y a $ 505.749 con bono, aproximadamente un 37%. El momento más crítico tuvo lugar en febrero de 2024, cuando alcanzó los $274.051 sin bono y los $416.633 con bono, a precios de septiembre de 2026. Estos valores representan una caída del 66% y 48%, respectivamente, respecto del valor promedio del año 2013.
El bono compensatorio no sigue la fórmula de actualización. Como consecuencia, mes a mes representa una porción menor de la jubilación mínima con bono. Entre marzo de 2024 y octubre de 2026, su aporte al monto total recibido como haber mínimo pasó del 34,2% al 13,8%, una caída de 20,4 puntos porcentuales.
El Observatorio también analiza el caso de la Brecha de la Pirámide Previsional (Haber Máximo / Haber Mínimo)
En diciembre de 2019, el haber máximo representaba 7,3 haberes mínimos, en julio de 2026 el haber máximo pasa a representar 6,7 haberes mínimos. Esto expresa el leve "achatamiento" de la pirámide previsional, pero no porque la mínima haya mejorado, sino porque los haberes máximos sufrieron una pérdida real aún más severa que los haberes mínimos sin bono, concluye la UCA.