La crisis financiera y política que atraviesa Paraguay comenzó a trasladarse con fuerza a los mercados. En apenas cuatro días, el dólar registró una suba cercana al 10% frente al guaraní, mientras que el riesgo país aumentó un 16%, luego de la intervención de Ueno Bank y la posterior renuncia del presidente Santiago Peña.
La cotización de la divisa estadounidense alcanzó este jueves los 6.500 guaraníes en el mercado al contado. En el segmento interbancario, en tanto, también superaba los 6.100 guaraníes. El movimiento refleja el impacto de la incertidumbre sobre el sistema financiero y la situación institucional del país vecino.
El indicador elaborado por J.P. Morgan también mostró un fuerte deterioro. El riesgo país paraguayo pasó de 119 a 138 puntos básicos, lo que representa un incremento de 19 unidades, equivalente al 16%.
La crisis de Ueno Bank y el impacto sobre los ahorristas
El detonante de la turbulencia fue la situación de Ueno Bank. La entidad quedó bajo intervención del Banco Central de Paraguay después de que una revisión de supervisión y los ajustes realizados a sus estados financieros dejaran su índice de solvencia por debajo del 50% del mínimo regulatorio.
La medida generó preocupación entre los depositantes y afectó a millones de clientes, que quedaron sin acceso a sus fondos desde el martes. El episodio también encendió alarmas por sus posibles consecuencias sobre el funcionamiento del sistema financiero y las cadenas de pagos comerciales.
A septiembre de 2026, Ueno Bank concentraba el 9% de los depósitos y el 8% de los préstamos de todo el sistema financiero paraguayo. Su dimensión explica por qué la intervención se convirtió en un problema de alcance nacional.
Los interventores designados por el Banco Central deberán evaluar la situación financiera de la entidad, proteger sus activos y determinar el mecanismo que se utilizará para resolver la crisis.
La Bolsa de Asunción suspendió operaciones con la deuda del banco
Las consecuencias también llegaron al mercado de capitales. Frente a la insuficiencia de solvencia de la entidad, la Bolsa de Valores de Asunción resolvió suspender todas las operaciones con sus títulos de deuda, que ingresaron en estado de default.
En paralelo, la Unión Industrial Paraguaya (UIP) advirtió sobre una semiparalización de las cadenas de pagos comerciales, otro de los efectos que podría profundizar el impacto económico del conflicto.
La situación generó preocupación entre empresas y operadores financieros, debido a la posibilidad de que las dificultades de una entidad de semejante tamaño se extiendan a otros sectores de la economía.
Moody's advirtió sobre los riesgos para el sistema financiero paraguayo
La calificadora internacional Moody's publicó un informe en el que alertó sobre los riesgos que plantea el caso Ueno para los depositantes, la competencia bancaria y el marco regulatorio de Paraguay.
La entidad también señaló que el episodio podría modificar las condiciones de financiamiento del sector, en un escenario marcado por la pérdida de confianza y la incertidumbre sobre la resolución del banco.
Para Moody's, el peso de Ueno dentro del sistema convierte su intervención en una prueba para las autoridades paraguayas y para los mecanismos institucionales previstos frente a una crisis bancaria.
Así, el problema dejó de ser exclusivamente una cuestión vinculada a una entidad financiera. La depreciación del guaraní, el aumento del riesgo país, las dificultades en el mercado de deuda y la crisis política configuran un escenario de mayor incertidumbre para Paraguay, con consecuencias que ya comenzaron a reflejarse en sus principales indicadores económicos.