La crisis de la industria metalmecánica sumó un nuevo capítulo en Córdoba. Trabajadores de Pauny tomaron las instalaciones de la fábrica de tractores ubicada en Las Varillas, en reclamo por salarios adeudados y ante la incertidumbre sobre la continuidad de la actividad. La medida cuenta con el respaldo de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y compromete el futuro laboral de unos 450 trabajadores.
La planta permanece paralizada, con quema de neumáticos y fogatas en los ingresos y patios del establecimiento. Los operarios mantienen una asamblea permanente mientras la dirigencia sindical reclama respuestas de la empresa y una solución que permita recuperar la producción.
Pauny: dos quincenas adeudadas y más de $1.000 millones en cheques rechazados
Según denunció la seccional local de la UOM, la compañía adeuda dos quincenas completas de salarios y tampoco habría depositado las retenciones correspondientes a los aportes jubilatorios y a la obra social.
El sindicato también informó que la empresa acumula 146 cheques rechazados por más de $1.028 millones, un indicador del deterioro financiero que atraviesa la fabricante de maquinaria agrícola.
La situación se agravó después de que la patronal redujera las jornadas laborales a tres días por semana y abonara solamente el 70% de las remuneraciones.
El delegado de la UOM en Las Varillas, Gabriel Bertola, describió las consecuencias sociales del conflicto y advirtió que los trabajadores ya no pueden sostener la situación con sus propios recursos.
"Nos encontramos con compañeros que tienen atrasos en sus alquileres, que les están pidiendo desalojos. Compañeros que no tienen qué darle de comer a sus hijos. Compañeros sin obra social", expresó.
El dirigente reconoció que los operarios colaboraron durante meses para evitar que la fábrica dejara de funcionar, pero sostuvo que la situación llegó a un límite.
La preocupación por 450 puestos de trabajo en Las Varillas
La crisis de Pauny excede el ámbito de la fábrica. La empresa representa una fuente de empleo central para Las Varillas y su eventual cierre tendría consecuencias sobre otras actividades comerciales y productivas de la localidad cordobesa.
Bertola confirmó que mantienen conversaciones con el intendente y con el Ministerio de Producción de Córdoba para buscar alternativas que permitan sostener la actividad.
"Estamos esperando alguna respuesta favorable de la empresa sobre cómo va a seguir trabajando y cuándo le va a poner dinero a los trabajadores para salir de esta situación", señaló.
Desde la organización sindical remarcaron que están dispuestos a continuar el diálogo, aunque reclamaron una respuesta concreta frente a las deudas salariales y la incertidumbre laboral.
Llaryora cuestionó la crisis industrial y advirtió por el cierre de pymes
El conflicto también generó repercusiones políticas. El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, se refirió a la situación de Pauny durante su participación en el coloquio de la Unión Industrial Argentina (UIA), en Buenos Aires.
El mandatario cuestionó la falta de una estrategia nacional de desarrollo productivo y advirtió sobre las consecuencias de la crisis industrial en las empresas y sus cadenas de proveedores.
"Ahora es este caso en Pauny y las consecuencias que tienen todas las grandes empresas con las proveedoras, causando un desempleo tremendo", afirmó.
Llaryora también cuestionó el impacto del programa económico del presidente Javier Milei sobre las pequeñas y medianas empresas. Según sostuvo, el país enfrenta una crisis que afecta tanto a las fuentes de trabajo como a la estructura productiva.
"Se tienen que sumar emprendedores, pero se tiene que sumar empleo en blanco e impedir esta pandemia de pymes que está pasando", expresó.
La apertura de importaciones golpea a los fabricantes de tractores
La situación de Pauny se produce en un contexto de retroceso para la industria nacional de maquinaria agrícola. Los datos difundidos en el informe original muestran una caída del 37,2% interanual en las ventas de tractores fabricados en el país durante el primer semestre, mientras que las compras de unidades importadas crecieron un 28,1%.
En ese período, la participación de los tractores extranjeros en el mercado pasó del 16,3% al 28,4%. La expansión de las marcas importadas, principalmente de origen chino, incrementó la presión sobre los fabricantes locales.
En el caso de Pauny, los patentamientos acumulados hasta septiembre registraron una caída del 28%, mientras que el segmento de marcas extranjeras avanzó un 136,9%.
El escenario expone las dificultades de una industria que provee maquinaria al sector agropecuario, incluso en un contexto de crecimiento de las exportaciones agrícolas.
La toma de la fábrica de Las Varillas refleja así una crisis que combina problemas financieros, caída de ventas, competencia importada y salarios impagos. Mientras la UOM mantiene la protesta, 450 trabajadores esperan una respuesta que permita evitar el cierre de una de las principales fuentes de empleo industrial de la localidad.