El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió este martes una alerta amarilla por tormentas para mañana, miércoles, en gran parte del territorio tucumano. Según el pronóstico, se esperan tormentas de variada intensidad, algunas de ellas localmente fuertes, que podrían provocar complicaciones en distintos puntos de la provincia.
El organismo advirtió que los fenómenos podrían estar acompañados por precipitaciones intensas en cortos períodos, ráfagas de viento, frecuente actividad eléctrica y ocasional caída de granizo.
En cuanto a las lluvias, se estiman valores de precipitación acumulada de entre 20 y 40 milímetros, aunque esos registros podrían ser superados de manera puntual en algunas localidades.
Qué zonas de Tucumán están bajo alerta
El aviso comprende los departamentos Burruyacú, Capital, Cruz Alta, Famaillá, Graneros, La Cocha, Leales, Simoca, Trancas y Yerba Buena.
También alcanza a las zonas bajas de Chicligasta, Juan Bautista Alberdi, Lules, Monteros, Río Chico y Tafí Viejo.
De esta manera, buena parte del territorio provincial deberá permanecer atenta a la evolución de las condiciones meteorológicas durante la jornada del miércoles.
Qué significa la alerta amarilla
El nivel amarillo indica la posibilidad de fenómenos meteorológicos con capacidad de daño y riesgo de interrupción momentánea de las actividades cotidianas.
Ante este escenario, se recomienda mantenerse informado sobre la evolución del pronóstico y adoptar medidas preventivas para evitar inconvenientes durante las tormentas.
Las recomendaciones ante las tormentas
Ante la posibilidad de lluvias intensas y fuertes ráfagas de viento, se aconseja:
Evitar salir de los hogares si no es estrictamente necesario.
No sacar la basura y limpiar desagües y sumideros para prevenir anegamientos.
Desconectar los electrodomésticos y cortar el suministro eléctrico si ingresa agua a la vivienda.
Mantener puertas y ventanas cerradas y alejarse de ellas.
Retirar o asegurar los objetos sueltos que puedan ser desplazados por el viento.
Si se está al aire libre, buscar refugio de inmediato en un edificio, una vivienda o un vehículo cerrado.