La espera de Bruno, un niño de cinco años, terminó con una noticia que cambiará su vida: después de cinco años, tendrá una familia. El anuncio de su adopción tuvo un escenario especial. En lugar de convocarlo a un tribunal, el juez Claudio Mazuqui eligió una plaza de la localidad cordobesa de Jovita para comunicarle que María Emilia ya era oficialmente su mamá.
El magistrado explicó a TN por qué decidió realizar la notificación fuera del ámbito judicial. “En la plaza del pueblo, con Emilia y los familiares de María Emilia, le hicimos el esperado anuncio de que iba a tener una mamá. Para que entienda, sea una sorpresa y Bruno se sienta tranquilo, hicimos este proceso en la plaza de la ciudad”, contó.
La localidad está ubicada al sur de la provincia de Córdoba. Allí, la decisión de trasladar el encuentro buscó adaptar el lenguaje y el entorno judicial a la edad del niño, para que pudiera comprender la noticia y vivir ese momento en un espacio familiar.
La sorpresa también tuvo una invitada especial: Rosetta, la yegua con la que Bruno realiza sus sesiones semanales de equinoterapia. La participación del animal formó parte de la planificación del encuentro y permitió que el pequeño estuviera acompañado por alguien conocido para él.
Por su parte, María Emilia expresó su postura sobre el accionar del juzgado después de la conclusión de los trámites. Según su declaración, la reacción de Bruno ante la noticia, recibida en un espacio público y rodeado de sus seres queridos, mostró su conformidad con el anuncio.
La resolución llegó después de un proceso de adopción que se extendió durante varios años e incluyó distintas etapas de evaluaciones e intervenciones del sistema de protección de menores de la provincia de Córdoba.
Con la firma de la sentencia y la notificación realizada en la plaza municipal, concluyó el expediente judicial que estableció formalmente el vínculo filial entre María Emilia y Bruno Acevedo. Así, después de cinco años de espera, el niño recibió la noticia que tanto esperaba.