Se repite a menudo que a la gente no le interesa la cultura. La Noche de los Museos viene demostrando lo contrario desde 2008. La XIXª edición, realizada el sábado, confirmó que cuando a la comunidad se le ofrece un evento de calidad, bien organizado y promocionado en tiempo y en forma, la gente responde.
Los números acompañan esa lectura. La octava edición se preparaba para recibir no menos de 8.000 visitantes. En 2024, la organización hablaba de más de 20.000 personas por edición. En 2025, la propuesta llegó a 28 museos y siete espacios invitados repartidos en 12 localidades, con un promedio de 25.000 visitas por edición. Un evento que nació como un circuito capitalino se volvió provincial: este año, 28 espacios abrieron sus puertas con actividades en la Capital y en distintos puntos del interior. Claramente la tendencia muestra un crecimiento en la convocatoria de los ciudadanos.
Esa respuesta no es casual. La Red de Museos articula instituciones de la Provincia, de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) y de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, y cada año suma herramientas para que ir resulte fácil: ómnibus gratuitos desde la plaza Independencia, recorridos en bicicleta -con la participación de MetaBici- y un puesto de informes en pleno centro. La programación circuló por medios y por sitios oficiales con varios días de anticipación.
En la oferta, la UNT participó mediante distintas sedes. El Museo de la UNT abrió desde las 19 con la Bienal de Fotografía y con una intervención de danza de estudiantes de la Facultad de Artes. También abrieron el Museo de Arqueología del Instituto de Arqueología y Museo, de la Facultad de Ciencias Naturales, y el Parque Geológico del Insugeo, en Horco Molle.
Para las familias la propuesta es difícil de igualar. En una sola noche, un chico puede asomarse al arte contemporáneo en la Reserva Lino Spilimbergo, que resguarda más de 1.000 obras; ver cómo avanza la recuperación del Museo Timoteo Navarro, que vivió su apertura parcial esa noche; recorrer a la luz de la luna el Museo Arqueológico Los Menhires, o pararse en Ibatín, donde se fundó la primera San Miguel de Tucumán. Es arte, historia y ciencia de la provincia, y puede acceder de manera gratuita.
El debut de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) suma la dimensión de lo que se está haciendo hoy en ciencia. La institución, con 117 años de historia, abrió sus puertas en Las Talitas para contar su pasado, pero también lo que investiga y desarrolla para las distintas agroindustrias de la provincia y del NOA.
Allí está la clave para los padres. Llevar a los hijos a una actividad educativa original es una buena manera de despertar la curiosidad. Un chico que ve de cerca una pieza arqueológica o conversa con quienes investigan puede descubrir una inquietud que no sabía que estaba en él.
La respuesta de miles de tucumanos no debería leerse como una sorpresa, sino como un mandato. Existe un público dispuesto a acompañar cuando se lo convoca con seriedad y con buena información. Sostener y mejorar esta noche es invertir en el futuro: más museos, más instituciones, más historias para contar y más chicos con ganas de preguntar.