Lucas Martínez Quarta estuvo apenas unos minutos en la cancha en el Superclásico de este domingo en La Bombonera, pero dejó una de las imágenes de la tarde. El defensor de River fue expulsado en el arranque del primer tiempo y, mientras se iba al vestuario, les dedicó un gesto a los hinchas de Boca. Con los dedos marcó un 3 y un 1, en referencia a la final de la Copa Libertadores 2018 que el “Millonario” ganó en Madrid.
La jugada que lo dejó afuera llegó a los seis minutos. Miguel Merentiel buscaba ganarle la posición para quedar mano a mano con el arquero, y Martínez Quarta lo sujetó. El VAR, a cargo de Silvio Trucco, llamó al árbitro Nicolás Ramírez, que revisó la acción y le mostró la roja directa por cortar una ocasión manifiesta de gol.
Al retirarse, el defensor levantó tres dedos de la mano derecha y uno de la izquierda. El gesto apuntó a una herida que el hincha “Xeneize” todavía no cerró: el 3-1 de River en el Santiago Bernabéu, el 9 de diciembre de 2018, en la final de la Libertadores.
Montiel también se fue antes
Martínez Quarta no fue el único de River que se fue antes de tiempo. En el segundo tiempo, Gonzalo Montiel vio la roja directa por una dura infracción sobre Lautaro Blanco. El lateral discutió con Ramírez y demoró varios minutos en salir. Mientras lo escoltaba el personal de seguridad, levantó un dedo y lo hizo girar, en alusión a la vuelta olímpica en Madrid.
Con 10 jugadores durante casi todo el partido, River no pudo evitar la derrota. Lautaro Di Lollo marcó de cabeza el único gol, a los 27 minutos, tras un córner de Sebastián Villa, y Boca se quedó con el clásico por 1-0. La tensión ya se había hecho sentir en la previa, cuando River se bajó de la conferencia de prensa organizada por la Liga Profesional. Después del partido, los reclamos del “Millonario” apuntaron contra el arbitraje.
Fue la segunda expulsión más rápida en la historia de los Superclásicos, detrás de la de Reinaldo “Mostaza” Merlo, a los ocho minutos, también en La Bombonera. Además, fue la quinta roja de Martínez Quarta con la camiseta de River y la segunda del año. El defensor venía de perderse el partido ante Racing por acumulación de amarillas.