Las crecidas de los ríos Paraná y Uruguay ya obligaron a evacuar 147.500 vacunos y bubalinos de zonas anegadas de Corrientes, Chaco, Entre Ríos, Santa Fe y las islas bonaerenses, según un balance del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa). Desde agosto, los animales movilizados superan en un 102% los de igual período de 2025. El operativo demandó 7.448 traslados.

Berardo Vignatti, presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Santa Fe, estimó que en su provincia salió cerca del 70% de la hacienda de las islas. Explicó que el agua llegó tras un invierno húmedo que había dejado buenos pastos. Señaló que el cuello de botella es conseguir gente especializada y barcazas, y que a eso se suman los gastos de alquilar campos, transportar y alimentar animales que todavía necesitan recría o engorde.

En Entre Ríos, Sergio Dalcol, titular de la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos, calculó unas 420.000 cabezas en islas y campos bajos y advirtió que al sur el agua tardará al menos 15 días. En el puerto de Paraná, el río marcaba 4,16 metros el 27 de octubre, por debajo del nivel de alerta (4,70). Para el 10 de noviembre, el máximo proyectado llega a 5 metros, nivel de evacuación.

En Corrientes, de 67.000 cabezas en las islas más bajas ya se retiraron 37.000. El Senasa recomendó identificar potreros altos, asegurar alimento y agua e iniciar los traslados entre 24 y 48 horas antes de la llegada del agua.